El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia firme contra determinadas cláusulas de la tarjeta Carrefour Pass por falta de transparencia en su comercialización.
El fallo responde a una demanda colectiva presentada en 2020 por la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), centrada en las tarjetas contratadas en 2019, y denuncia que el contrato no explicaba de forma clara el funcionamiento del sistema de pago aplazado conocido como revolving.
Además, al tratarse de una tarjeta asociada a un programa de fidelización, la asociación sostiene que su promoción se apoyaba en ventajas comerciales, sin trasladar con suficiente claridad los riesgos del crédito.
La demanda sostenía que miles de consumidores contrataron la tarjeta sin comprender adecuadamente el impacto real de los intereses asociados al pago fraccionado, lo que podía generar una deuda prolongada en el tiempo y convertir al cliente en un "deudor cautivo". La asociación considera que la información ofrecida prioriza las ventajas del producto y no advierte de manera suficiente sobre sus riesgos.
Con esta sentencia, el Supremo concluye que existió falta de transparencia en la redacción de determinadas condiciones contractuales, especialmente en lo relativo a las características y riesgos del revolving, y declara nulas esas cláusulas. El fallo, contra el que no cabe recurso, abre la puerta a que los clientes afectados puedan reclamar los intereses abonados en aplicación de esas condiciones.
Cómo funciona el revolving
El núcleo del conflicto está en el sistema de pago aplazado revolving, un tipo de tarjeta que te permite pagar en cuotas mensuales, pero no es una financiación cerrada de una compra concreta. Funciona como un crédito renovable: cada mes pagas una cuota fija (por ejemplo, 30 o 50 euros) y, mientras tanto, puedes seguir usando la tarjeta y generando más deuda.
La clave es que esa cuota mensual no va íntegra a devolver lo que debes. Primero se pagan intereses y comisiones y, en algunos casos, se aplica un sistema en el que los intereses pueden generar más intereses y solo el resto reduce la deuda. Si la cuota es baja, el capital se amortiza muy lentamente y la deuda puede alargarse durante años, incluso aunque el usuario esté pagando mes a mes. Por eso muchas personas sienten que "no terminan de salir" de la deuda.
Cuántos clientes podrían estar afectados y cuánto dinero hay en juego
La sentencia abre la puerta a reclamaciones masivas. Según Asufin, el fallo podría afectar hasta a 1,5 millones de tarjetas Carrefour Pass en circulación en 2019, lo que situaría el impacto potencial en más de un millón de consumidores. La asociación estima además que el saldo vivo asociado a esas tarjetas asciende a 3.000 millones de euros, una cifra orientativa que da dimensión del volumen de crédito que podría acabar sometido a reclamaciones por intereses cobrados de más.
Tras conocerse la resolución, Asufin ha señalado que recabará documentación para canalizar reclamaciones de los afectados y ha subrayado que la sentencia puede sentar un precedente para revisar otros contratos de tarjetas revolving con condiciones similares.
