Las relaciones transatlánticas enfrentan uno de los momentos de máxima tensión en décadas. La vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca ha enfriado las relaciones a ambas orillas del océano, en plena guerra por la invasión de Rusia en Ucrania.
-
Barei vuelve a la música con su disco 'Trece'
-
Merche presenta su gira 'Tour Abre Tu Mente Deluxe' y su tema 'Tengo fe'
-
Cándido Méndez (UGT): "Dentro del Gobierno, el PSOE se está comiendo a la cola del bloque"
-
Anthony Ready & Yeigo presentan su tema 'Como Becky'
-
El cantante Maik Marel presenta su single debut: 'Hola'
-
Martín Escolar presenta 'Píldoras culturales', un libro cargado de curiosidades
-
Sofía Martín ('Suerte'): "'Benidorm Fest' me permitió crecer personalmente pero también profesionalmente"
La Administración de Donald Trump considera, entre otros puntos, que los países europeos tienen que aportar más a la coalición de la OTAN, por lo que reclama aumentar el gasto militar para un mayor grado de autonomía en esta materia.
Su doctrina aparece reflejada en la Estrategia de Seguridad nacional, que vio la luz a principios de diciembre. Este documento carga contra la Unión Europea, a la que advierte de que enfrenta el "fin de su civilización" en aproximadamente dos décadas.
Además, carga contra las políticas migratorias y la supuesta censura del bloque, así como llega a afirmar que los problemas económicos quedan eclipsados "por la perspectiva real y más cruda de un borrado de la civilización".
Los países que Estados Unidos quiere expulsar de la Unión Europea: los movimientos de Donald Trump
Estados Unidos, al igual que China, no quiere una Unión Europea fuerte, ya que reduce su capacidad de influencia en el Viejo Continente. Los países por separado tienen menor fuerza para imponer condiciones o regulaciones contra sus intereses que aglutinados dentro de la UE.
Ahora, la plataforma digital establecida en Washington, Defense One, cita un borrador inédito, más amplio sobre la estrategia, en el que se llega a plantear la necesidad de alejar a cuatro países europeos de la UE a través de una colaboración más estrecha. Dichos países son Italia, Austria, Polonia y Hungría.
Donald Trump no deja de mostrar sus simpatías con los mandatarios húngaro, Viktor Orban; y la italiana Giorgia Meloni, ambos parte de la órbita de gobiernos populistas de extrema derecha. Oban es habitualmente señalado como contrapeso dentro de la UE y por bloquear u oponerse a iniciativas defendidas por la mayoría.
Después de que se haya conocido la hoja de ruta de la estrategia, Orban ha celebrado sus conclusiones, al considerar que Estados Unidos "ve con claridad el declive de Europa", algo contra lo que Hungría, dice, lleva luchando desde hace 15 años.
En cuanto a Polonia y Austria, ambos países no están gobernados actualmente por la extrema derecha, aunque esta corriente es fuerte y cuenta con posiciones abiertamente euroescépticas. Una manera de dividir a la UE y lograr mayor influencia en el continente, en cuestiones como las regulaciones a empresas tecnológicas de Estados Unidos o la gestión de las negociaciones de paz para Ucrania.
