Golpe de efecto en la estrategia de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ante el trágico accidente de tren de Adamuz (Córdoba), que dejó 45 muertos tras el descarrilamiento de un tren Iryo y la posterior colisión de un convoy Alvia.
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La presidenta madrileña se queda sola en su estrategia de polarización con un acto ajeno al oficial por las víctimas de la tragedia ferroviaria, que prepara en Madrid, y con el que quiere comprobar su tirón interno en el PP.
La misa que ha organizado en la catedral de La Almudena en homenaje a las víctimas del accidente en el que fallecieron 45 personas no contará con ninguna figura relevante o de peso institucional, por lo que Díaz Ayuso se encontrará sola.
Acto en Huelva
Las caras de mayor peso institucional acudirán al acto organizado en Huelva, provincia a la que se dirigía el tren Alvia, que recibió la peor parte tras colisionar frontalmente contra el Iryo descarrilado en Adamuz.
En pleno duelo por la muerte de 45 personas, se ha interpretado que el acto de Isabel Díaz Ayuso es un intento de protagonizar y canalizar los efectos derivados de esta catástrofe que no ocurrió en la Comunidad de Madrid. Ni siquiera la mayoría de víctimas proceden de este territorio.
La convocatoria llegó a generar incomodidad incluso dentro del Arzobispado de Madrid, puesto que se había preparado inicialmente una eucaristía por el accidente que ahora se ha interpretado como una convocatoria política.
Ayuso estará acompañada por el alcalde de Madrid, el también popular José Luis Martínez-Almeida; así como por el delegado del Gobierno, el socialista Francisco Martín Aguirre. No habrá más personalidades relevantes.
Los reyes Felipe VI y Letizia acudirán a Huelva, al igual que el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, o el presidente andaluz, Juanma Moreno.
Lejos de la estrategia de polarización que ha intentado llevar a cabo la presidenta madrileña e incluso en ciertos momentos la dirección nacional del PP; el mandatario andaluz ha apostado en todo momento por la colaboración con el Ejecutivo central y por adoptar un papel institucional.
Resulta llamativo que el acto organizado por la presidenta madrileña, además, vetará a la oposición. Más Madrid y PSOE han rechazado en todo momento la convocatoria, pero ni siquiera se ha optado por el protocolo básico para enviar una invitación.
Polarización
Los homenajes a las 45 víctimas mortales del accidente de Adamuz han estado plagados de la polarización política que afecta a España. En un primer momento, el Gobierno central apostaba por organizar un homenaje laico, pero las críticas de las víctimas obligaron a reconvertirlo en una misa católica.
Algo que Ayuso criticó en un primer momento y que se sumó a su rechazo a las indemnizaciones obligatorias, que según la presidenta son una forma de "comprar a las víctimas de los trenes".
Los socialistas consideran además que este homenaje independiente que ha organizado Isabel Díaz Ayuso en la catedral de la Almudena forma parte de una sobreactuación con la que intenta tomar protagonismo frente a Alberto Núñez Feijóo, su verdadero rival, dentro del PP.
