Denuncia contra el ex presidente del Gobierno, Adolfo Suárez. Una mujer ha presentado una querella formal ante la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) por una presunta agresión sexual continuada que habría ocurrido entre 1982 y 1985.
Nolasco: "El instinto es fundamental en la música"
Carmen Lemos: "Mi mayor renacimiento ha sido aprender a soltar"
Roi: "Suelo crear mis canciones dependiendo del momento vital en el que me encuentre"
Daniel Da Silva comenta su tema 'Bailando en la Luna' y habla del artista que lleva dentro
Pikete trae su single con Maisak 'Periódico de ayer' y habla sobre trap
Alfred García presenta 'T'estimo es te quiero y opina sobre Melody en Eurovisión 2025
La denunciante indica que las presuntas agresiones se produjeron cuando ella tenía entre 17 y 19 años, mientras que Adolfo Suárez contaba con alrededor de 50. La denuncia fue interpuesta el pasado 9 de diciembre y la Policía Nacional ya la ha remitido a un juzgado de violencia de género en Madrid, donde se asignará para su tramitación judicial.
A pesar de que Adolfo Suárez falleció en 2014 y que, por tanto, ya no podría responder a ningún tipo de condena, la denunciante considera que pueden existir responsabilidades civiles, a pesar de que los hechos ya están prescritos penalmente.
Una relación que comenzó en 1982
La denunciante relata en su querella que comenzó su relación con Adolfo Suárez en 1982 tras pedirle ayuda profesional y que los encuentros, alega, derivaron en actos que ella nunca consintió. La denuncia también incluye acusaciones contra personas del entorno de Adolfo Suárez por haber actuado como posibles encubridores de todos los hechos.
La denuncia ha generado una fuerte respuesta. La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha reclamado retirar todos los reconocimientos institucionales a Adolfo Suárez, incluyendo el nombre del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, así como cualquier homenaje relacionado con su papel en la Transición.
Ione Belarra ha defendido que la denunciante ha adoptado una posición "valiente" y ha señalado que este caso puede abrir un debate necesario sobre cómo se honra a figuras históricas cuando existen acusaciones graves sobre su conducta personal.
