Parece ser que el mundo de la menstruación se está revolucionando en estos últimos días. La última noticia que teníamos era la iniciativa de cuatro españolas que habían patentado unas bragas capaces de absorver la menstruación. Bien, ahora un empresario israelí se ha propuesto también avanzar en este campo, y ha encontrado una solución para lograr que el tejido de las compresas y tampones sea biodegradable. ¿Cómo? Fabricándolos con carne de medusa.
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La idea en un principio no tenía nada que ver con esta propuesta. Al parecer este científico buscaba una solución para la sobrepoblación de medusas, la cual está causando graves estragos en el ecosistema marino, que puede pasar de ser dominado por los peces a ser dominado por las medusas. Además, estos animales asolan las costas año tras año provocando molestias en los bañistas, ya que sus picaduras son bastante dolorosas y en algunos casos puede llegar a ser mortal.
Así mismo, todas las evidencias apuntan a que el problema de las medusas lejos de solventarse va a seguir en crecimiento debido al incremento de la temperatura de los océanos, la contaminación, la pesca intensiva y el incremento de la acidez de las aguas.
Por todo ello, Shachar Richter, fundador de la empresa Cine'al, se propuso encontrar una solución a este drama. Richter es un científico de materiales de la universidad de Tel Aviv, especializado en el estudio de medusas. En sus diversas investigaciones comprobó que su carne era capaz de absorver grandes cantidades de líquido.
A partir de ahí, poco a poco fue perfeccionando un tejido llamado 'Hydromash', elaborado a partir de la carne de este animal. El mayor problema estaba en el veneno que desprenden las medusas, pero junto a su equipo consiguió solucionar el inconveniente gracias a la utilización de nanoparticulas antibacterianas capaces de eliminar la picazón.
Un tejido biodegradable
El descubrimiento ya estaba hecho y el tejido preparado, ahora solo quedaba encontrar una aplicación. Fue entonces cuando Richter reparó en el problema de las compresas y tampones, cuyos tejidos tardan en descomponerse cientos de años. A diferencia del tejido actual de estos productos, 'Hydromash' tarda menos de 30 días en biodegradarse.
Además de ser utilizado en este campo, el nuevo tejido podrá ser utilizado en pañales, esponjas, vendajes y gasas, siempre y cuando sea sostenible y no provoque más daños en los ecosistemas marinos.
