No todo es la compresa y el tampax: ventajas e inconvenientes de las alternativas

No todo es la compresa y el tampax: ventajas e inconvenientes de las alternativas

Existen alternativas a la compresa y el tampax para la recogida del sangrado menstrual. Te explicamos cuáles son y por qué debemos conocerlos.

Ciencia Sara Menéndez Espina Sara Menéndez Espina 20 Abril 2016 17:52

La CUP es noticia y no por cuestiones parlamentarias, independentistas o relacionadas con Cataluña. Se trata de una moción que la CUP del municipio de Manresa (Barcelona) presentará esta semana al pleno para mejorar el asesoramiento de las jóvenes con respecto a su salud reproductiva. Todo parece bastante normal y propio de las tareas de un ayuntamiento, en el que se proponen medidas concretas para mejorar la vida de sus ciudadanos.

Sin embargo, este movimiento parece haber llamado la atención, ya que ha llegado a ser Trending Topic y los medios de comunicación nacionales se han hecho eco de ello bajo titulares que podríamos resumir en una frase: "La CUP está en contra del tampón y la compresa". Como si se hubieran levantado esta mañana con la idea de declarar la guerra a alguien.

¿Será porque copa en inglés se dice CUP? "¿Será porque copa en inglés se dice CUP?"

Sin embargo, la medida de la CUP trata, en general, de ampliar la información que se les de a las jóvenes (y también los jóvenes) barceloneses sobre la menstruación. Además de proponer que sea un organismo público (concretamente, el Servicio de Información y Atención a las Mujeres o SIAD) el que imparta talleres informativos sobre este tema a las chicas y no las empresas privadas. Dentro de estos talleres no se instaría a dejar de utilizar tampones y compresas, sino que se incluirían los métodos alternativos para la recogida del sangrado de la menstruación como opciones que, en verdad, no son muy conocidos. También se explicaría cómo funciona el ciclo menstrual y cómo convivir con él de manera saludable.

Cuando tenemos la regla estamos de mal humor

Ante la posibilidad de pensar que la izquierda anticapitalista está intentando imponer sus métodos hippies y guarros de retener el sangrado, esta medida simplemente quiere ampliar las opciones para que las chicas puedan elegir. Y en verdad, enmascarar las alternativas a los métodos clásicos (que generan muchos más beneficios económicos, entre otras cosas por sus precios o sus impuestos más altos que otros productos básicos) sí es imponer los que ya conocemos.

Así que, para no asustarnos sobre lo que implica eso de las copas menstruales, o las esponjas marinas, vamos a conocer qué son estos métodos y por qué se están abriendo paso en la actualidad.

¿Qué métodos alternativos al tampax y la compresa existen?

Como alternativas tenemos la copa menstrual, las esponjas marinas y las compresas de ropa. Os explicamos brevemente una a una:

- La copa menstrual es un recipiente que se coloca dentro de la vagina para contener la sangre. Los materiales de los que está hecha pueden ser tres: silicona quirúrgica, plástico quirúrgico o látex. Las dos primeras son hipoalergénicas, el plástico quirúrgico se utiliza para hacer tetinas de biberones, y la silicona es suave. El látex es un material ecológico, al que algunas personas tienen alergia, pero es bactericida, elástica, suave y resistente. Las personas alérgicas al látex tienen las otras dos alternativas.

La copa se va vaciando a lo largo del día y volviendo a colocar en la vagina tras un simple lavado con agua. Es reutilizable, y entre menstruación y menstruación se esteriliza en agua hirviendo para evitar ser contaminada. Su precio oscila entre los 10 y 30 euros, aunque podemos encontrarlas más baratas. Una sola copa nos puede durar hasta 10 años.

Una copa dura 10 años, ¿quién quiere dejar que se venda esto? "Una copa dura 10 años, ¿quién quiere dejar que se venda esto?"

- La esponja marina, ese ser que nunca tuvimos claro si es una planta, un animal, o una mezcla de ambas. El debate no está ahí, sino en que, pese a ser una criatura marina, al recolectarlas se expulsa al mar una gran cantidad de material reproductivo que hace que rápidamente se renueven, por lo que es una medida sostenible y, por tanto, respeta el medio ambiente.

El método es sencillo: la esponja se inserta y saca del conducto vaginal tal cual, con la misma frecuencia que un tampón. Lo que hacemos entremedias es lavarla con agua y escurrirla para introducirla de nuevo. Es reutilizable y su duración es de unos 6 meses. También existen esponjas sintéticas, también conocidas como tampones sin cordón, aunque por su fabricación y menor reutilización las meteríamos en el mismo cajón que los tampones.

Las esponjas marinas son sostenibles porque se reproducen muy rápido "Las esponjas marinas son sostenibles porque se reproducen muy rápido"

- Por último, las compresas de tela. Hace relativamente pocos años las mujeres tenían que lavarse a diario sus incómodos paños que usaban de compresa. Esta alternativa permite continuar con la tela reutilizable, pero en un diseño más cómodo y moderno. Las mujeres que las usan afirman que son más cómodas que las desechables, aunque haya que lavarlas. Siempre podemos tener dos o tres "de quita y pon" para poner mientras lavamos las usadas. Las podemos encontrar desde 6 euros la unidad, y pueden ser blancas, de colores, estampadas...

Una variante de las compresas de tela es la ropa interior anti-manchas. Se trata de braguitas especialmente diseñadas para absorber y contener la sangre, sin falta de colocar nada en ellas.

Las compresas de tela pueden ser de diferentes materiales, ¡la franela para la el invierno! "Las compresas de tela pueden ser de diferentes materiales, ¡la franela para la el invierno!"

Si queremos continuar usando compresas o tampones, también podemos buscar productos de origen ecológico, que se encuentran en tiendas dedicadas a este tipo de comercio. Pueden ser un poco más caros, pero si pudiéramos permitirnos una caja de Evax Liberty, cuya comodidad se paga con 4 hermosos euros, sería mejor emplearlos en compresas orgánicas.

¿Qué beneficios tienen los productos alternativos?

Estos productos alternativos para la menstruación tienen el beneficio de que, al no ser desechables, duran más tiempo, por tanto, son más económicos para nuestros hambrientos bolsillos y, ante todo, son más respetuosos con el medio ambiente. Tanto al fabricación como el desechado de estos productos son actividades contaminante, sobre todo por la cantidad de plástico utilizada. Los tampones y compresas que tiramos al año suponen grandes toneladas de material no biodegradable, y un porcentaje importante de ellos es, además, vertido al mar.

Por otro lado, los tampones aumentan el riesgo de desarrollar una enfermedad llamada Síndrome del Shock Tóxico, a raíz de la proliferación de la bacteria Staphylococcus aureus, facilitada por mantener más tiempo del recomendado los tampones en la vagina.

Cómo te enseñaban antiguamente a ponerte una compresa

Sin falta de que haya un riesgo para la salud, hay mujeres que encuentran incómodas tanto las compresas como los tampones, y conocer otras vías de contener la sangre es muy beneficioso para su bienestar. Debemos tener en cuenta de que para la fabricación de tampones y compresas se utiliza una serie de productos químicos sintéticos que pueden irritarnos, como el cloro para blanquear el algodón, o los productos para que las compresas huelan bien.

Los inconvenientes

Los inconvenientes que tienen estos productos se nos ocurren nada más leer el procedimiento de uso: son más aparatosos para limpiar. Como siempre ocurre en la dualismo reutilizable/desechable, los segundos se tiran a la basura y listo. Sin embargo, la copa menstrual ha de lavarse cada vez que se vacía y la esponja marina también, así que debemos estar en un lavabo privado y quizá ensuciarnos un poco las manos.Por su parte, las compresas de tela también se deben lavar (me atrevería a decir que tanto a mano como en la lavadora), y también necesitamos estar en nuestra casa para hacer el cambio. Además, quizá nos cueste un tiempo aprender a utilizarlos bien para no llevarnos sorpresas en la ropa interior.

¿Dónde tiro la compresa si no tengo papelera?

¿Por qué no son conocidos?

El imperio de lo desechable (ya no decimos Evax, Ausonia y Tampax porque ahora tenemos una gran variedad de productos de marca blanca para elegir) genera más dinero, además de que hoy en día lo cómodo gana a lo ecológico. Pero cuando se pone por en medio el factor económico, la gente se lo empieza a pensar mejor. Por eso mismo, cada vez es más popular la copa menstrual, incluso la podemos encontrar sin problema en las farmacias, aunque no tanto las esponjas y las compresas. Quizá para ello debamos acudir a un herbolario o una tienda de productos ecológicos, además de internet, donde podemos encontrar tiendas especializadas en estos productos.

El sangrado libre

¡Y aquí llega Belcebú! Tal y como está hoy de escondido lo femenino, y cuando las compresas, la regla y las vaginas son tema tabú, hablar de "sangrado libre" está al nivel de escándalo de plantarse desnudo en medio de un colegio infantil.

Hola, soy tu menstruación

Sé que este término nos hace pensar en una mujer que va por la calle caminando mientras deja correr por su ropa un reguero de sangre, como si acabara de matar a alguien y lo hubiera escondido en el bolsillo del pantalón. Sin embargo, se trata de una técnica que muchas mujeres han decidido poner en práctica: conocer tu útero, aprender a conocer cuándo va a expulsar el "reguero de sangre" e ir al lavabo a dejarlo salir, como cuando orinamos. Parece una práctica imposible y sin sentido, pero, como todo, se puede aprender. Nadie dice que sea mejor ni mejor, pero si alguien quiere aprenderlo, ¿por qué negar la oportunidad?

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