El año 2016 se ha llevado a muchas estrellas del mundo del espectáculo: Alan Rickman, David Bowie, Leonard Cohen, y esta misma semana, a las actrices, madre e hija, Debbie Reynolds y Carrie Fisher.
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Fue después de conocer la muerte de Debbie Reynolds el 29 de diciembre cuando el actor Charlie Sheenpublicó un polémico tweet: "Querido Dios: Que Trump sea el próximo, por favor". Ha repetido la frase seis veces en el mismo tweet y ha firmado con el emoticono de una peineta, dejando claras sus opiniones sobre el nuevo presidente electo de los Estados Unidos.
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Dear God;Trump next, please!Trump next, please!Trump next, please!Trump next, please!Trump next, please!Trump next, please!??©
? Charlie Sheen (@charliesheen) December 29, 2016
Las redes y los medios se le han echado encima por este macabro deseo de año nuevo, pero también ha sido un mensaje muy compartido por los detractores de Trump: tiene más de 47.500 retweets y más de 90.000 'me gusta'.
Charlie Sheen, firme detractor de Trump
El actor de 'Dos Hombres y Medio' siempre ha dejado clara la aversión que siente hacia Donald Trump. En una ocasión dijo: "No soy fan de Trump. Soy fan de la decencia y el honor". Y se equivocó en su predicción del resultado de las elecciones cuando afirmó que Trump estaría "muy enfadado cuando descubra que ha perdido contra una mujer".
Pero seguro que lo que más molesta a Trump de lo que ha dicho Sheen sobre él es una embarazosa historia que Sheen sacó a la luz en junio de 2016. En una entrevista, Sheen afirmó que Trump le dio unos gemelos de diamantes y platino falsos.
Estaba en una cena con mi exmujer Brooke [Mueller] y me di cuenta de que Donald [Trump] estaba mirando fijamente mi reloj. Me empezó a decir que lo sentía por no poder ir a mi boda, y me dijo: 'Pero déjame darte un regalo de bodas de mí y de Melania. Esto son unos gemelos de platino y diamantes de Harry Winston'. Y se quita los gemelos que llevaba y me los da. Me dijo: 'Es lo mínimo que puedo hacer. Que tengas un buen matrimonio'. Seis meses después, estaba tasando joyas que tengo en casa, y le dije a la mujer que las tasaba que si podía valorar unas piezas que me daban curiosidad. Cogió los gemelos, los miró durante cuatro segundos y se apartó con expresión de asco. Me dijo: 'En sus mejores momentos, esto es estaño barato y zirconias mal hecha'.
Trump nunca ha comentado sobre la veracidad de esta historia, y si resulta ser cierta podría ser una de las más embarazosas para el magnate.
