Nacido en San Diego (California) el 5 de enero de 1931, Robert Duvall creció en una familia vinculada a la Marina estadounidense. Tras graduarse en arte dramático en el Principia College (1953), sirvió en el ejército, una etapa que precedió a su giro definitivo hacia la interpretación.
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Ya en Nueva York, se formó con Sanford Meisner en el Neighborhood Playhouse y se curtió en el teatro, construyendo un perfil de actor "de oficio" antes de que el público lo identificara con un personaje concreto.
Su primera huella fuerte en el cine llegó pronto: debutó en pantalla como Boo Radley en Matar a un ruiseñor, un papel breve pero decisivo para situarlo en el radar de Hollywood. Además, encadenó apariciones en televisión y roles secundarios que reforzaron su reputación como intérprete sólido y versátil.
El debut cinematográfico de Robert Duvall fue icónico. Apareció unos minutos en Matar a un Ruiseñor, maravillosa película con Gregory Peck pic.twitter.com/qzZ5g3dWW3
— Carlos Villarreal (@KikesitoVH) February 16, 2026
Su impulso definitivo, la década de los 70
El impulso definitivo antes del gran estrellato lo dio a finales de los 60: Valor de ley suele señalarse como su "gran break" en el cine comercial, y desde ahí enlazó una etapa de personajes con peso en películas de principios de los 70, como MASH o THX 1138, que consolidaron su etiqueta de actor de carácter imprescindible.
Con ese recorrido ya asentado, y tras trabajar con directores que marcarían época, llegó el salto a los títulos que lo harían mundialmente reconocible: El Padrino y, más tarde, Apocalypse Now.
El Padrino y Apocalypse Now
Con una carrera ya consolidada, Robert Duvall dio el salto global en El Padrino (1972) y El Padrino II (1974), donde interpretó al abogado y consigliere Tom Hagen, una figura clave dentro del clan Corleone. El papel lo situó en la primera línea de Hollywood y, además, le valió una nominación como actor secundario, la primera de una serie que iría acumulando a lo largo de su trayectoria.
En una película llena de estrellas, destacar es difícil. A Robert Duvall le dió exactamente igual en El Padrino Parte II (1974), una interpretación inteligente y elegante, con autoridad sin excentrecidades.
— Lugar Cinema🎬 (@LugarCinema) January 5, 2026
Esta es una de mis escenas favoritas de la película. pic.twitter.com/niN2hZ9cBX
A finales de esta década, su nombre quedó asociado para siempre a otra película capital: Apocalypse Now, dirigida por Francis Ford Coppola. Su teniente coronel Kilgore se convirtió en uno de los personajes más recordados del cine bélico y reforzó su prestigio. Ese trabajo también se tradujo en premios, como una nueva nominación al Óscar y la consecución del Premio BAFTA y el Globo de Oro.
Happy 94th Birthday, Robert Duvall
— The Sting (@TheStingisBack) January 5, 2025
In less than 20 minutes screen time in Apocalypse Now, Duvall earned an Oscar nomination, owns the epic 'Ride of the Valkyries' sequence and delivers one of the most iconic quotes in cinema history.
'I love the smell of napalm in the morning.' pic.twitter.com/swJzADIQDs
La estatuilla llegó en 1984, cuando ganó el Óscar al mejor actor por Tender Mercies, algo que consolidó a Robert como estrella total.
Ese estatus explica, en parte, el choque que acabaría dejándolo fuera de El Padrino III. Duvall defendió durante años que su ausencia se debió a un desacuerdo salarial y lo planteó como una cuestión de principio: aceptaba que Al Pacino cobrara más, pero no una diferencia "tres o cuatro veces" superior.
Productor y director
A partir de los 90, Duvall reforzó el control creativo sobre sus proyectos, fundó Butcher's Run Films y empezó a impulsar trabajos propios desde la producción.
Esa autonomía se vio especialmente en The Apostle, una de sus obras más personales, que además de protagonizar, escribió y dirigió.
Ya en los 2000, siguió explorando esa faceta detrás de la cámara con Assassination Tango, conectando con otra de sus pasiones, el tango y su vínculo con Argentina, sin abandonar su perfil de actor de primer nivel.
Últimos papeles importantes y la estrella en el Paseo de la Fama
En su tramo final, alternó cine comercial y de prestigio. Dejó presencia en el western Open Range y, más adelante, firmó interpretaciones muy reconocibles para el gran público en The Judge y Widows.
Estos años fueron los del reconocimiento a su carrera: recibió la estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood el 18 de septiembre de 2003, además de ser premiado con la Medalla Nacional de las Artes en 2005 por el presidente estadounidense George W. Bush.
En paralelo, su legado televisivo también quedó muy alto con Lonesome Dove y Broken Trail, recordatorios de que su "estrellato" no dependía de un solo registro, sino de una carrera larguísima sosteniendo personajes con oficio de verdad.
