Alex Pretti, enfermero de cuidados intensivos de 37 años, murió el pasado 24 de enero en Minneapolis. Esto ocurrió durante un enfrentamiento con agentes federales en el marco de una protesta contra el endurecimiento de la política migratoria. El informe de la Oficina del Médico Forense del condado de Hennepin ha determinado ahora que la causa fue "múltiples heridas de bala" y que el motivo de la muerte es "homicidio", una calificación forense que describe el tipo de fallecimiento, sin atribuir por sí sola responsabilidad penal.
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Según las reconstrucciones publicadas, el homicidio se produjo en plena calle, cuando un grupo de agentes intentaba llevar a cabo una actuación vinculada a un operativo federal y se topó con manifestantes que trataban de impedir la intervención.
El DHS (Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU.) sostuvo que los agentes dispararon después de que Pretti se acercara con un arma y se resistiera al arresto. Sin embargo, análisis de vídeo citados por medios estadounidenses han puesto en cuestión esa versión al mostrarlo con un teléfono en la mano en los instantes previos a quedar inmovilizado en el suelo.
¿Quién disparó?
ProPublica identificó a los dos agentes que dispararon, Jesús "Jesse" Ochoa, agente de la Border Patrol desde 2018, y Raymundo Gutiérrez, agente de CBP incorporado en 2014 y ambos desplegados en Minneapolis dentro de la "Operation Metro Surge".
Ambos han sido apartados del servicio, mientras el DHS evita confirmar sus nombres alegando riesgos para su seguridad.
Pulso por la investigación
El caso sigue bajo investigación y ha derivado en un pulso por el control de la escena y las pruebas. Un juez federal levantó la orden temporal que impedía al DHS destruir evidencias tras el compromiso del departamento de preservarlas, mientras continúa el cruce con autoridades locales por el acceso al material.
¿Qué pasa ahora?
En paralelo, el DOJ (Departamento de Justicia de los Estados Unidos) mantiene abierta una investigación de derechos civiles. Además, la secretaria Kristi Noem, anunció el despliegue inmediato de cámaras corporales para los agentes del DHS en Minneapolis, una medida que busca extenderse si hay financiación.
El caso Pretti se enmarca en semanas de tensión por el operativo migratorio y protestas masivas en la ciudad, un clima alimentado también por otros incidentes recientes, como la muerte de Renée Good o la detención de Liam, un niño de 5 años.
