¿Sabias que Isaac Newton (1643-1727) también predijo la fecha exacta en la que se acabaría el mundo? El matemático es de sobra conocido establecer las bases de la mecánica y enunciar la ley de la gravitación universal pero lo cierto es que también tenía otros intereses para los que no aplicaba los principios de la ciencia, como cuando estudió cuando se producirá el fin del mundo.
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Amante también de la teología y la alquimia, Newton utilizó la Biblia para teorizar sobre ella y estudiar cuál sería la fecha del fin del mundo. En concreto, el científico pronosticó que este momento se produciría 1.260 años después de la refundación del Sacro Imperio Romano llevada a cabo por Carlomagno.
Es decir, que la llegada del fin del mundo sería en el año 2060 de nuestra era. Estos estudios fueron publicados por la Universidad Hebrea de Jersualén, quién recibió hace décadas una serie de manuscritos del científico en los que Newton deduce esta fecha a partir de la Biblia, en concreto del libro de Daniel.
Manuscritos de Newton
Los manuscritos fueron expuestos por primera vez al público en 2007 en una exposición llamada "Los secretos de Newton". En ella se podían observar todo tipo de detalles sobre los experimentos de alquimia del matemático, así como sobre su interés por las profecías apocalípticas. Según afirma la Universidad, Newton se veía a sí mismo como una especie de profeta por sus trabajos en este sentido.
Los escritos provienen de una subasta producida en 1936 en Londres. El lote en concreto contenía en un millón de palabras sobre alquimia y tres millones sobre teología y profecías bíblicas. En ese momento, la mayoría de los pergaminos fueron comprados por dos personas: el economista británico John Maynard Keynes (que los legó al King's College de Cambridge) y el orientalista Abraham Shalom Ezekiel Yahuda, que se los dio en 1951 al recién nacido Estado de Israel, de allí pasaron al centro de estudios en 1969 y se hicieron públicos en 2003.