Sale a la luz un nuevo detalle que podría tener vinculación con el accidente de tren en Adamuz (Córdoba). Un convoy de Iryo ha descarrilado en la línea Málaga-Madrid y ha colisionado con un tren Alvia que ha salido despedido cayendo por un talud de 4 metros.
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Por el momento, es pronto para esclarecer todas las circunstancias en las que se ha producido este accidente, el primero en el que se ha visto involucrada la alta velocidad española.
La cifra de muertos no para de crecer y ya asciende hasta 39 víctimas, aunque las autoridades reconocen que podría aumentar durante las próximas horas. Además hay, al menos, 152 heridos, 24 de ellos graves.
La petición de los maquinistas en agosto: alertaban de riesgos de descarrilamiento
En este escenario toma relevancia la alerta que lanzaron los maquinistas ferroviarios en España en agosto de 2025. Aunque todavía es pronto para conocer las causas exactas de este accidente, las dudas surgen en torno a la falta de seguridad de los trenes en España.
El sindicato de maquinistas SEMAF llamó a actuar el pasado verano ante la degradación del estado del sistema ferroviario y pedían reducir la velocidad a no más de 250 kilómetros por hora, como recoge el diario El Español.
Los maquinistas avisaban de que el aumento en el número de trenes de alta velocidad como consecuencia de la liberalización y el mayor peso de todos los convoyes sobre las mismas vías estaban provocando un incremento en el número de fallos en la infraestructura de las vías.
La carta de SEMAF se envió mediante una carta al gestor de las infraestructuras ferroviarias en España, Adif, así como a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) y al ministro de Transportes, Óscar Puente.
En dicha misiva, el sindicato alertaba de que el mayor peso por eje que soportan los nuevos trenes de las marcas como Ouigo, Iryo o Avlo estaba provocando "baches, garrotes y descompensación en la catenaria, problemas que se encontraban a diario en las vías.
Esta situación tendría incidencia en la "inestabilidad de rodadura y los daños en la estructura" de los trenes, que los maquinistas denunciaron en julio en un aviso a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.
Las irregularidades no representaban como tal un riesgo para la circulación de los trenes, pero sí un problema porque a 300 kilómetros por hora se estaban pegando "muchos botes" y vibraban mucho los convoyes, lo que podría derivar en roturas en los trenes.
Más vídeos de usuarios que vienen denunciando la fuerte vibración del tramo de la vía. No ha sido un accidente. Lo sabían y no hicieron nada. Nos mienten todo el tiempo y juegan con nuestras vidas.pic.twitter.com/mRvFowXvBA
— Sr.Liberal (@SrLiberal) January 19, 2026
En este sentido, los modelos más pesados en circulación son los Iryo Frecciarossa, con 533,5 toneladas completos, así como los trenes de Ouigo, con 425 toneladas. Los modelos de Talgo anteriores al S106 y los de Renfe Alstom y Velaro pesan menos, siendo los Talgo los menos pesados en alta velocidad.
Los trenes más pesados provocan mayores roturas en la vía, que se unen a la falta de inversiones en mantenimiento que se ha producido en plena liberalización, con más operadores circulando y un incremento de viajes.
