El operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, se ejecutó el domingo 22 de febrero en una zona de cabañas de Tapalpa (Jalisco), donde el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) permanecía escondido junto a su círculo de seguridad. La acción fue llevada a cabo por fuerzas federales mexicanas y terminó en un enfrentamiento armado.
Según la versión oficial del Gobierno mexicano, el cerco se cerró después de que las autoridades identificaron y siguieron a una de sus parejas sentimentales, un movimiento que permitió confirmar que El Mencho seguía dentro del complejo. El secretario de Defensa, Ricardo Trevilla, detalló que la localización se logró mediante inteligencia mexicana y con información adicional compartida por Estados Unidos, integrada al operativo.
Antes de entrar en los detalles del asalto, tanto Trevilla como la presidenta Claudia Sheinbaum subrayaron un punto clave: la operación fue ejecutada por fuerzas mexicanas, sin participación directa de agentes estadounidenses en el terreno. La presidenta insistió en que la colaboración con Washington se limitó al intercambio de información e inteligencia, en un contexto de presión política por parte de la Administración Trump sobre México en materia de seguridad.
El Mencho era objetivo prioritario por ser el máximo líder del CJNG y uno de los narcotraficantes más buscados por Estados Unidos. Señalado por el tráfico de drogas, incluido el fentanilo, y por dirigir una de las organizaciones criminales más violentas de México.
Así fue el operativo en Tapalpa
El cerco sobre El Mencho se activó tras varios días de seguimiento de inteligencia. Según explicó el secretario Trevilla, el punto de inflexión fue la vigilancia a una de sus parejas sentimentales: el 20 de febrero, los equipos detectaron el traslado de esa persona hasta una instalación de cabañas en Tapalpa (Jalisco), donde se reunió con el líder del CJNG. Cuando ella abandonó el lugar al día siguiente, las autoridades concluyeron que Oseguera seguía dentro, protegido por su círculo de seguridad.
La confirmación definitiva llegó en la noche del 22 de febrero. A partir de ahí, las fuerzas federales mexicanas activaron un despliegue diseñado para mantener el factor sorpresa: un componente terrestre con unidades especiales del Ejército y de la Guardia Nacional, y una fuerza aeromóvil con seis helicópteros. El objetivo inicial era ejecutar la detención, pero el operativo derivó en un enfrentamiento armado cuando los escoltas de Oseguera abrieron fuego al entrar los militares.
Según la versión oficial, la reacción del círculo de seguridad fue "muy violenta", lo que obligó a las fuerzas especiales a responder. El Mencho y varios de sus hombres intentaron huir hacia una zona boscosa, donde fueron alcanzados. Oseguera resultó herido y murió después durante el traslado para recibir atención médica, cuya identidad fue confirmada posteriormente por la Fiscalía mexicana.
El golpe desencadenó además una ola de violencia posterior en varios puntos del país, con bloqueos y ataques del crimen organizado. El Gobierno mexicano informó de al menos 25 miembros de la Guardia Nacional muertos en esa reacción, además de decenas de detenidos y múltiples agresiones contra fuerzas de seguridad.
"El Tuli", mano derecha de Oseguera
El cierre del operativo deja además otro nombre clave: Hugo "El Tuli", identificado por las autoridades mexicanas como uno de los hombres de máxima confianza del El Mencho y pieza de peso en la estructura del CJNG. Tras la detención de varios hijos de Oseguera, su figura ganó relevancia dentro del cártel al asumir funciones ligadas a la logística y las finanzas, además de tareas de coordinación operativa en Jalisco.
Según la Secretaría de la Defensa y las reconstrucciones publicadas, El Tuli fue señalado como presunto responsable de coordinar parte de la respuesta violenta del CJNG tras la caída de El Mencho, con bloqueos, incendios y ataques en distintos puntos del Estado. Horas después, las fuerzas de seguridad lo localizaron en El Grullo (Jalisco) y murió en otro enfrentamiento cuando, de acuerdo con la versión oficial, intentaba huir.
Su caída refuerza la idea de que el operativo no solo buscaba neutralizar al líder del cártel, sino también golpear a su núcleo de mando inmediato. El objetivo era dejar tocada la cadena de control del CJNG en un momento especialmente sensible para la organización.
