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Muere Carlos Aguilera: músico malagueño que tocó el saxofón cuando le extirpaban un tumor

El músico malagueño fue operado en octubre de 2015 mientras permanecía despierto y tocaba varias piezas con el saxofón para minimizar las secuelas.

Muere Carlos Aguilera: músico malagueño que tocó el saxofón cuando le extirpaban un tumor

La Banda Municipal de Música de Málaga comunicó el pasado 13 de marzo el fallecimiento de Carlos Aguilera. En el mensaje difundido, la institución lamentó profundamente la pérdida del músico, al que recordó como "un magnífico saxofonista y un ejemplo de superación". También trasladó su pésame a familiares y amigos.

El joven malagueño se hizo conocido en octubre de 2015, cuando se sometió a una cirugía pionera en Europa para extirparle un tumor cerebral. No se trató de una intervención cualquiera: durante la operación permaneció despierto y tuvo que tocar el saxofón para ayudar a los médicos a reducir al máximo las posibles secuelas.

Así fue la intervención que sorprendió a Europa

La intervención se llevó a cabo en el Hospital Regional de Málaga, donde Aguilera estuvo rodeado de un amplio equipo de profesionales que, por primera vez en Europa, se enfrentaban al reto de mantener despierto a un músico durante una operación para mapear la zona del cerebro relacionada con el lenguaje musical.

Durante la cirugía, los especialistas utilizaron técnicas de monitorización neurofisiológica intraoperatoria. El objetivo era extirpar el tumor cerebral con la mayor seguridad posible y reducir al máximo las secuelas neurológicas. "Lo operamos así porque es un músico profesional y su vida laboral depende de esta actividad", explicó el neurocirujano Guillermo Ibáñez.

Para ello, Aguilera tuvo un papel clave durante toda la intervención y llegó a interpretar varias piezas con su saxofón en distintos momentos de la operación. Esto permitió a los médicos comprobar en tiempo real el funcionamiento de las áreas cerebrales vinculadas a la música.

La operación se prolongó durante aproximadamente 12 horas y contó con la participación de 16 profesionales del hospital malagueño, entre ellos neurocirujanos, neuropsicólogos, neurofisiólogos y personal de anestesia y enfermería.

Tras permanecer dos semanas ingresado para recuperarse de la intervención, recibió el alta y continuó su recuperación en casa.

El caso de Carlos Aguilera marcó un antes y un después en la neurocirugía. Desde entonces, el Hospital Regional de Málaga ha intervenido a otros pacientes despiertos para realizar el mapeo cortical de las áreas del lenguaje.

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