Así lo ha anunciado el ex portavoz de VOX Iván Espinosa de los Monteros en su cuenta de X hace apenas unas horas. En ese mismo mensaje, el exdirigente vincula la apertura del expediente con la decisión del presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, de adelantar las elecciones autonómicas al 17 de mayo.
Espinosa de los Monteros ha sido una figura clave en la historia de VOX. Fue uno de los fundadores del partido y el afiliado número 5, además de ocupar puestos de máxima relevancia dentro de la organización, como la portavocía parlamentaria en el Congreso, la Secretaría General y la responsabilidad en el área de relaciones internacionales.
En la actualidad preside la Fundación Atenea y se ha situado al frente de la iniciativa que reclama la celebración de un congreso extraordinario en VOX. Su objetivo, según ha defendido públicamente, es abrir un debate sobre la evolución ideológica del partido y sobre su funcionamiento interno, en un momento en el que diversas voces críticas denuncian una estructura cada vez más centralizada en torno a Santiago Abascal.
La propuesta de Espinosa de los Monteros
La iniciativa para forzar un congreso extraordinario ha reunido ya 2.340 firmas, una cifra que se acerca al 10% de los afiliados de VOX al corriente de pago. Sin embargo, los estatutos del partido exigen el respaldo del 20% para obligar a la dirección a convocar una asamblea general.
Aun así, los críticos consideran muy difícil alcanzar ese umbral sin la colaboración del equipo de Santiago Abascal, ya que es la dirección la que controla el censo interno de afiliados. A ese obstáculo se suma ahora la apertura de expedientes disciplinarios contra algunos de los principales impulsores de esta iniciativa, entre ellos el propio Iván Espinosa de los Monteros.
La posición del partido
La dirección de VOX ya ha dejado claro que no contempla cambiar de rumbo. Tanto el entorno de Abascal como dirigentes como José María Figaredo han rechazado la necesidad de un congreso extraordinario y han defendido que el partido mantiene una línea ascendente en términos electorales, por lo que no ven razones para abrir ese debate interno.
El propio Abascal ha negado en público que exista una crisis interna de fondo y ha llegado a atribuir parte de las críticas al intento de otros partidos, especialmente el PP, de desestabilizar a VOX. Frente a ese discurso, el sector crítico sostiene que el problema no está fuera, sino en la evolución interna de la formación, cada vez más concentrada, en el núcleo que rodea al actual presidente.
