España cerró 2025 con la tasa de paro en el 9,93%, según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el INE. Es la primera vez que este indicador baja del 10% desde 2008 y llega tras un trimestre en el que el número de desempleados descendió en 136.100 personas, hasta un total de 2.477.100. Aun así, el dato todavía queda por encima del mínimo histórico previo a la crisis, por debajo del 8% (7,95%) en 2007.
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El otro gran dato del cierre de año es el récord de ocupación. La EPA sitúa el número de ocupados en 22.463.300, la cifra más alta de la serie, después de que en 2025 se crearan 605.400 empleos en términos interanuales. En paralelo, el paro bajó en 118.400 personas respecto al cierre de 2024.
En el último trimestre del año, además, el empleo también avanzó y la ocupación aumentó en 34.800 personas entre octubre y diciembre, mientras que la tasa de paro se redujo 0,56 puntos frente al trimestre anterior.
¿Por qué pueden darse estos datos?
Estos datos se entienden mejor con el contexto macro. La economía mantuvo un ritmo sólido en 2025 (PIB +2,9%) y los principales organismos anticipan que el crecimiento seguirá siendo relativamente alto en 2026, con previsiones en torno al 2,2%-2,3%. Con una actividad así, las empresas tienden a contratar más y el mercado laboral aguanta mejor, especialmente en los tramos finales del año.
En el detalle, la creación de empleo fue casi totalmente privada. Este sector sumó 555.300 ocupados, frente a 50.100 del público, lo que equivale a casi el 92% del avance anual y deja a la ocupación privada en torno a 18,81 millones.
Además, el avance del empleo se apoyó en la modalidad a tiempo completo (+574.700 en 12 meses) y en un aumento notable del empleo indefinido (+547.500), datos que demuestran una mejor calidad del empleo.
Carlos Cuerpo, ministro de Economía, Comercio y Empresa, señala que estas cifras dibujan un mercado laboral "más fuerte y estable", con empleo de "mayor calidad", y que consolidan una base sólida para seguir ampliando el bienestar de los ciudadanos.
El mercado de trabajo trae buenas noticias, según @es_INE
— Carlos Cuerpo (@carlos_cuerpo) January 27, 2026
1️⃣Tasa de paro a finales de 2025 se situó debajo del 10%, no sucedía desde 2008
2️⃣Se crearon +600.000 puestos de trabajo (datos desestacionalizados)
3️⃣Más estabilidad: contratos indefinidos aumentaron casi 550.000 empleos pic.twitter.com/bHg0HKL8na
¿Dónde se notó más?
Sin abrumar con cifras, destacan cuatro motores: la industria manufacturera fue la actividad que más empleo añadió en 2025 (cerca de +96.500), y también crecieron con fuerza el comercio, las actividades administrativas y la construcción. Si ampliamos el foco, los mayores saltos de ocupación desde 2019 se concentran en actividades sanitarias, en la construcción/obra y en los servicios científicos y técnicos. En cambio, algunos sectores se quedaron atrás o incluso retrocedieron, como la hostelería, la ocupación en el campo y el empleo doméstico.
Jóvenes, mujeres y extranjeros: las claves detrás de los datos
El tirón del empleo también se refleja en los hogares. Según la EPA, los hogares con todos sus miembros activos trabajando suben hasta los 12,6 millones; esto supone unos 263.000 más que hace un año. Al mismo tiempo, los hogares con todos sus miembros en paro bajan, pero a un ritmo más lento, y se sitúan en 772.300, tras reducirse en 61.200 en doce meses.
El gran punto débil sigue siendo el empleo joven. La tasa de paro juvenil ronda el 23% al cierre del cuarto trimestre de 2025, el nivel más bajo desde la crisis financiera, pero todavía demasiado alto para hablar de normalidad.
Por sexo, el mercado laboral continúa acercando posiciones, aunque despacio. En 2025, las mujeres suman ligeramente más empleo que los hombres (306.300 frente a 299.200) y alcanzan un máximo de 10,46 millones de ocupadas, mientras ellos superan los 12 millones por primera vez desde 2008. Aun así, la foto final mantiene la brecha: 53,4% de hombres y 46,6% de mujeres, una diferencia que se ha ido reduciendo a lo largo del tiempo.
Y el componente demográfico vuelve a ser clave. En el último año, el empleo creció con fuerza entre las personas de origen extranjero, con 258.000 ocupados más, cerca del 43% de los puestos creados. Los ocupados con nacionalidad española aportan 342.000 y la doble nacionalidad, 6.000. Con ello, los extranjeros ocupados ascienden a 3,58 millones y la doble nacionalidad a 1,2 millones, de modo que ambos grupos ya representan más del 21% del empleo.
Pese al buen cierre de año, el contraste europeo sigue ahí: España vuelve a situarse entre los países que más empleo han aportado en 2025, pero mantiene una tasa de paro elevada en comparación con sus socios. El promedio de la Unión Europea ronda el 6,0% (En España, un 9,93% de tasa de paro), lo que refleja una mejora sostenida, pero todavía lejos de la normalidad europea.
