Salen a la luz dos brutales denuncias por agresión sexual contra el cantante Julio Iglesias. El intérprete ha sido acusado, a los 82 años, de cometer este tipo de delitos contra dos ex empleadas.
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Las acusaciones que ahora ven la luz se habrían producido en 2021, según recoge una investigación desarrollada conjuntamente por elDiario y Univisión. Los hechos se produjeron presuntamente en las residencias que Iglesias tiene en Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas).
Los relatos de las denunciantes son especialmente duros. Rebeca, el nombre ficticio de una de las denunciantes, incluye su testimonio como integrante del servicio doméstico del artista: "Me cogía muy duro la vulva y me dolía mucho. Le decía 'me molesta, no quiero', pero él seguía igual. A veces también tenía que fingir porque le decía que no y él no escuchaba".
Su testimonio no deja lugar a dudas sobre la crudeza de los hechos que denuncia: "Una vez, en la casa de las Bahamas, me penetró anualmente con los dedos y sentí mucho dolor, más de cinco veces le dije que no. Sentí que no podía escapar. Soy tu puto robot, tu esclava, tu muñeca. Y no puedo moverme, no puedo moverme", explicaba. "También en esos momentos me abofeteaba durísimo la cara, con muchísima fuerza, horrible", recoge su denuncia.
Rebeca también relata que otra jornada, en la que el cantante sufría un ataque de ciática, fue enviada a su habitación durante la noche: "me tuvo durante horas pasándole la lengua por el ano y chupándole el pito porque él sentía mucho dolor y eso lo calmaba. Pasé casi toda la madrugada chupándole sus partes. Cuando yo paraba o me quedaba dormida, él me jalaba la cabeza como para que siga".
"Te sientes obligada a hacerlo"
En su denuncia por agresión sexual, Rebeca explica la presión a la que se sentía sometida dadas las circunstancias: "Te sientes obligada a hacerlo. La mayor parte de las veces nunca pensé en el temor a perder mi trabajo. Era algo que él te forzaba a hacer. Generaba como un poder en ti, de que tú lo tenías que hacer sí o sí".
Otra ex trabajadora que denuncia hechos similares, Laura, ofrece también su propio testimonio: "Julio es una persona muy controladora. Ejerce ese poder a través del miedo. Amenaza con despedirte y constantemente te recuerda que estar trabajando para él es lo mejor que te ha pasado en la vida. Vive recordándote cuáles son las reglas, qué puedes hacer y qué no".
En su caso, también se recogen situaciones muy duras: "Hubo varias ocasiones donde él me decía 'ven acá, acércate'. Estábamos en la playa, se acercaba y me tocaba los pezones, me los apretaba. No es solamente que te toque, es que te lastima... Me apretó durísimo. También me preguntaba, cuando estábamos en privado, si me gustaban los tríos, si me gustaban las mujeres y si era de mente abierta".
Los periodistas que han estado involucrados en esta investigación han intentado recabar el testimonio de Julio Iglesias y de su abogado en varias ocasiones, aunque no han obtenido respuesta, tampoco de su esposa. Algunas personas señaladas han negado los hechos, que han calificado de "patrañas".
