El Gobierno de Italia ha aprobado una nueva ley que busca restringir al máximo las prácticas de vientres de alquiler, la maternidad subrogada. La norma contempla ahora penas de prisión de entre tres meses y dos años, así como multas que varían entre 600.000 euros y un millón para quienes realicen, organicen o publiciten la gestación subrogada y participen en la comercialización de gametos o embriones.
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La norma que aprueba el Ejecutivo italiano tiene carácter extraterritorial, puesto que se juzgarán los hechos a pesar de que se hayan cometido fuera de Italia. A pesar de que se castigaba desde 2004, la nueva ley también persigue el delito fuera de sus fronteras, una vía por la que optaban muchos ciudadanos del país transalpino.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, había incluido esta norma en su agenda electoral, al calificar los "vientres de alquiler" como una "práctica inhumana".
Críticas a la medida
La oposición se ha mostrado en contra de la iniciativa para prohibir la gestación subrogada. El secretario general del partido progresista Más Europa, Riccardo Magi, considera que es una norma "inconstitucional" y ha prometido que será tumbada en los tribunales porque "entra en conflicto con el artículo 49 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea".
La oposición considera que la ley es anticonstitucional y que crea "niños de serie A y de serie B", así como que se ha planteado con un corte "medieval".
Algunas organizaciones denuncian que la ley pretende criminalizar a las parejas italianas que desarrollan este proceso en el extranjero y que, además, podría vulnerar el acceso a los derechos reproductivos y de procreación asistida.
El Gobierno italiano ha defendido que la norma supone un paso fundamental en la protección de las mujeres en situación de vulnerabilidad y que garantiza que los menores no sean tratados como mercancías.
El líder de Italia Viva, Ivan Scalfarotto, por el contrario opina que viola el artículo 3 de la Constitución, así como que ignora el contexto global de muchas parejas, que recurren a la gestación subrogada como una solución para formar una familia.