Irán ha condenado a una pareja británica a 10 años de cárcel. La sentencia alega cargos de espionaje, algo que ha generado gran indignación en Reino Unido al considerar que el régimen busca presos para fortalecer su capacidad de presión internacional en plena tensión con Estados Unidos.
-
Barei vuelve a la música con su disco 'Trece'
-
Merche presenta su gira 'Tour Abre Tu Mente Deluxe' y su tema 'Tengo fe'
-
Cándido Méndez (UGT): "Dentro del Gobierno, el PSOE se está comiendo a la cola del bloque"
-
Anthony Ready & Yeigo presentan su tema 'Como Becky'
-
El cantante Maik Marel presenta su single debut: 'Hola'
-
Martín Escolar presenta 'Píldoras culturales', un libro cargado de curiosidades
-
Sofía Martín ('Suerte'): "'Benidorm Fest' me permitió crecer personalmente pero también profesionalmente"
Lindsay y Craig Foreman fueron detenidos en enero de 2025 cuando realizaban un viaje en motocicleta alrededor del mundo. Ambos han rechazado en todo momento las acusaciones de espionaje.
El caso de esta pareja se produce en pleno aumento de detenciones de ciudadanos de países occidentales en Irán. Habitualmente se acusa al régimen ayatolá de utilizar la detención de extranjeros como herramienta de presión diplomática.
La condena se dictó tras una audiencia judicial celebrada en octubre del año anterior, que tuvo una duración de tres horas y donde los acusados no pudieron presentar pruebas en su defensa. "No hemos visto ninguna prueba que respalde el cargo de espionaje", ha declarado su hijo, Joe Bennett, que muestra su preocupación por el estado de salud de los detenidos.
La ministra británica de Asuntos Exteriores, Yvette Cooper, ha calificado esta sentencia de "completamente atroz y absolutamente injustificable", y ha garantizado que Reino Unido mantendrá la presión diplomática sobre Irán hasta lograr la liberación de la pareja.
Cargos en Irán
Las autoridades iraníes sostienen que los Foreman accedieron al país haciéndose pasar por turistas y recopilaron información sensible. Lindsay Foreman está ahora internada en la sección de mujeres de la prisión de Evin, en Teherán, mientras que Craig Foreman permanece en el ala política del mismo centro penitenciario. Muchas organizaciones han denunciado las malas condiciones de este penal y su trato a los reclusos.
Lindsay Foreman declaró antes de conocerse la sentencia, en declaraciones a BBC a través de teléfono, que esta situación fue un "sube y baja emocional" y que había logrado sobrellevar la situación por la práctica regular de yoga.
Los recursos a disposición de los prisioneros, añadió, son escasos y las únicas formas de protesta han sido escribir cartas y recurrir a huelgas de hambre. En todo caso, ha aceptado su responsabilidad por haber viajado a Irán pese a las advertencias del gobierno británico por el deseo de conocer el país y su cultura.
Después de conocerse la sentencia, Joe Bennett ha reconocido que resulta impactante por su extensión, y espera que suponga un revulsivo para intensificar la campaña por su liberación.
