Noticias

Condenan a tres años de cárcel a un estudiante israelí ultraortodoxo por espiar para Irán

El joven, de 21 años y residente en Beit Shemesh, fue declarado culpable de colaborar con operativos iraníes a cambio de pagos en criptomonedas.

Condenan a tres años de cárcel a un estudiante israelí ultraortodoxo por espiar para Irán

La Justicia israelí ha condenado a tres años de prisión a Elimelech Stern, un estudiante ortodoxo de 21 años, tras considerarlo culpable de mantener contacto con un agente extranjero y de conspirar para emitir amenazas en nombre de operativos iraníes.

El fallo lo ha dictado el Tribunal de Distrito de Jerusalén, que sitúa el caso dentro de una ofensiva más amplia de reclutamiento impulsada por Irán en plena guerra.

Stern, vecino de Beit Shemesh y alumno de una yeshivá vinculada a la comunidad jasídica Vizhnitz, se comunicaba a través de Telegram con un perfil operado, según la acusación, por la inteligencia iraní. A cambio de dinero en criptomonedas, aceptó ejecutar distintas tareas dentro de Israel, algunas de ellas con un claro componente intimidatorio.

Qué tareas realizó para Irán

Según la acusación, el joven recibió instrucciones para colocar objetos amenazantes, colgar carteles, esconder dinero en distintos puntos de Jerusalén y Tel Aviv y entregar paquetes con contenido intimidatorio.

Entre las acciones que se le plantearon figuraba dejar la cabeza de una oveja frente a la vivienda del embajador israelí ante el Organismo Internacional de Energía Atómica, aunque finalmente se le ordenó sustituirla por una muñeca decapitada acompañada de un cuchillo, flores y papel de regalo.

La investigación también sostiene que se le ofrecieron pagos por causar daños durante manifestaciones, como romper ventanas o incendiar vehículos, aunque los medios israelíes señalan que rechazó participar en acciones como el asesinato o el incendio provocado. Además, para algunas misiones reclutó a otras personas que ejecutaron parte de los encargos a cambio de dinero.

La sentencia y su impacto en otros casos

La Fiscalía había pedido una condena de siete años al considerar que los hechos eran especialmente graves por haberse producido en tiempo de guerra y en cooperación con un Estado enemigo.

Sin embargo, el tribunal impuso finalmente una pena de tres años de cárcel, además de otras sanciones accesorias, en una decisión que ya ha abierto debate en Israel por su aparente dureza limitada frente a la magnitud de los hechos.

El caso de Stern tiene además un valor simbólico dentro de la estrategia judicial israelí. Según la prensa local, se trata del primer condenado por espionaje a favor de Irán desde el estallido de la guerra sin haber alcanzado un acuerdo de culpabilidad con la Fiscalía.

Las autoridades esperan ahora que esta resolución sirva como referencia para otros procesos similares, en un contexto en el que siguen abiertos decenas de casos relacionados con presuntas operaciones iraníes dentro de Israel.

Artículos relacionados

Contenidos que te pueden interesar