Noticias

Una británica que vive en España se sorprende por un hábito muy común: "No me he adaptado"

Susie, una madre británica que vive en España, asegura que todavía le cuesta acostumbrarse a una cuestión muy destacada en nuestro país.

Una británica que vive en España se sorprende por un hábito muy común: "No me he adaptado"

Mudarse a otro país no solo implica aprender un idioma o adaptarse a nuevas costumbres. También supone descubrir pequeñas escenas del día a día que para quienes viven allí son completamente normales, pero que para alguien de fuera resultan llamativas.

Vídeos Los Replicantes

Eso es lo que le ha ocurrido a Susie, una madre británica residente en España que comparte con sus seguidores algunas de las diferencias culturales que más le han sorprendido desde que llegó.

En uno de sus vídeos, la mujer explica que hay un rasgo muy concreto del estilo de vida español al que todavía no ha logrado acostumbrarse: la ausencia de prisa. Según cuenta, en España percibe que la gente camina con mucha más calma que en Reino Unido. "Nunca había caminado tan despacio hasta que me mudé aquí", comenta, sorprendida por una forma de moverse que define como especialmente lenta.

@susie_in_spain In Spain, no one seems in a hurry 🇪🇸 I still haven't adjusted to this 😅 #lifeinspain #movingabroad #cultureshock #livinginspain #spanishtiktok ♬ original sound - Susie | British Mum in Spain

La calle como lugar para detenerse

Pero no es solo una cuestión de velocidad al andar. Susie también señala otro comportamiento habitual que, a su juicio, refleja muy bien esa manera distinta de vivir el espacio público. Se refiere a las conversaciones improvisadas en mitad de la calle, cuando varias personas se paran a charlar durante un buen rato sin preocuparse demasiado por si están ocupando toda la acera o dificultando el paso.

La británica habla incluso de una especie de falta de "conciencia espacial", algo que nota cuando ve a gente detenida en la puerta de una tienda o en plena acera, hablando tranquilamente mientras otros intentan pasar. Para ella, esta escena es mucho más frecuente en España que en su país de origen.

Una costumbre que también le parece bonita

Pese a esa dificultad para adaptarse, Susie no lo plantea en tono de crítica. De hecho, intenta encontrar una explicación más amable a ese comportamiento. En su opinión, esa manera de actuar tiene que ver con una forma de vivir más centrada en el presente, en la conversación y en la persona que se tiene delante, por encima del ritmo acelerado o de todo lo que sucede alrededor.

Por eso, aunque reconoce que todavía no se ha acostumbrado del todo a ese estilo de vida, también admite que le parece una forma "encantadora" de ser. Una visión que convierte un gesto cotidiano, al que en España apenas se le da importancia, en una de esas costumbres que más llaman la atención de quienes llegan de fuera.

Artículos relacionados

Contenidos que te pueden interesar