La Justicia alemana ha ratificado la condena a Irmgard Furchner, una mujer de 99 años que ejerció como secretaria en un campo de concentración nazi. Estaba acusada de ser cómplice del asesinato de más de 10.000 personas.
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La mujer había sido juzgada por un tribunal especializado en crímenes menores y se estableció una condena de dos años. Por este motivo, solo entraría en prisión en caso de reincidencia.
Los fiscales habían destacado el papel de Irmgard Furchner en el "asesinato cruel y malicioso" de prisioneros en el campo de Stutthof, situado en la Polonia ocupada.
A pesar de que su defensa apeló ante el Tribunal Federal de Justicia, finalmente ha confirmado el fallo contra la acusada: "Es definitiva", ha sentenciado el juez que preside el tribunal, Gabriele Cirener, sobre la pena de dos años.
65.000 muertos
Las estimaciones sobre el campo de Stutthof, situado en las inmediaciones de la actual Gdansk, fijan alrededor de 65.000 prisioneros asesinados dentro de sus instalaciones, incluyendo "prisioneros judíos, partisanos polacos y prisioneros de guerra rusos soviéticos", según los fiscales.
Furchner tomó el dictado y manejó la correspondencia del comandante del campo, Paul Werner Hoppe, entre junio de 1943 y abril de 1945, mientras que su marido ejercía como oficial de las SS en el campo. El juez presidente Dominik Gross expresó durante el veredicto en 2022 que la acusada era plenamente consciente de las "condiciones extremadamente malas de los prisioneros".
Su caso se demoró, porque tendría que haber comenzado en septiembre de 2021, sin embargo, intentó fugarse de la residencia de ancianos en la que vivía. De este modo, logró evadir a la Policía durante horas, hasta que finalmente fue detenida en Hamburgo. Durante su comparecencia ante el tribunal afirmó que "lamentaba todo lo sucedido".