El traje sexual de realidad virtual o cómo pasárselo bien en modo 'un jugador'

El traje sexual de realidad virtual o cómo pasárselo bien en modo 'un jugador'

Gracias a este equipo de investigadores japoneses, la masturbación en 'modo un jugador' puede llegar a ser incluso más satisfactoria que la del modo multijugador.

Tecnología Mateo Navarro Mateo Navarro 12 Abril 2016 18:20

Nos hubiera gustado que el titular de este artículo hubiese sido 'Hemos probado el traje sexual de realidad virtual y estas son las conclusiones', pero no había presupuesto para ello. Por eso, hemos investigado hasta poder explicar qué es Illusion VR y cómo funciona esta equipación que supone un salto evolutivo en los encuentros sexuales a través de las nuevas tecnologías. A pesar de caer en el lugar común, 2016 es el año de la realidad virtual.

Lo cierto es que llevamos años conociendo los tímidos progresos de la tecnología en el terreno sexual. Los primeros prototipos de experiencias más allá del sextingse basaban en la electroestimulación o la masturbación asistida o en réplicas robot con las que poder mantener sexo. Ahora, gracias a este equipo de investigadores japoneses, el modo un jugador puede llegar a ser incluso más satisfactorio que el multijugador.

Así funciona el Illusion VR

Así funciona el traje sexual de realidad virtual

Aunque con las gafas de realidad virtual ya se puede ver porno rodado en 360 grados y en un plano subjetivo que da la sensación de estar viviendo la escena, con el traje sexual se es aún más partícipe de las situaciones planteadas por la escena en cuestión. A través de una estimulación física en las zonas erógenas, este traje diseñado en gran parte para el placer masculino heterosexual da la posibilidad de pasárselo bien sin necesidad de recurrir a otra persona. 

Actualmente la versión del traje viene con un juego predeterminado, 'Sexy Beach', en el que una mujer de anime te ayuda a llegar al orgasmo. Los desarrolladores han afirmado que en el futuro este invento servirá para mantener sesiones de sexo con otras personas a distancia. Además de impulsos eléctricos cuya intensidad se puede modificar, simulando el tacto de otra persona, el traje también incluye un masturbador Tenga que simula una vagina. El traje cuesta unos 400 dólares pero actualmente se encuentra agotado.

En el siguiente vídeo muy recatadito se puede ver el funcionamiento del traje. No te pierdas la expresión facial del sujeto experimentante. Menos mal que no le vemos los ojos.

Sobre el porno y la prostitución

El traje sexual de realidad virtual ha abierto también el debate sobre el negocio de la pornografía y la prostitución. Mientras que la industria pornográfica ya se ha puesto las pilas y ha empezado a producir ficciones disfrutables con las Oculus Rift, algunos expertos vaticinan la caída de la prostitución como negocio.

Sin embargo, las posibilidades del traje respecto al sexo a distancia podrían multiplicar en un futuro la forma en la que se producen estos intercambios sexuales. Además, el desarrollo de esta tecnología podría ser aplicado a las nuevas generaciones de videojuegos, haciendo más real si cabe la experiencia y la jugabilidad.

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