La teoría matemática que Van Gogh pintó antes de que fuese descubierta

La teoría matemática que Van Gogh pintó antes de que fuese descubierta

Cuando sufrió el famoso incidente el artista quiso deshacerse de su miembro y se lo entregó envuelto en una tela a Raquel, una prostituta de la que estaba enamorado. Sin embargo, Vincent van Gogh no necesitó su oreja izquierda para hablar con el universo.

Ciencia Mateo Navarro Mateo Navarro 31 Marzo 2016 14:33

Un 30 de marzo de 1853 nació Vicent Willem van Gogh en los Países Bajos. Fue uno de los representantes más notables del posimpresionismo y el expresionismo y su leyenda es conocida por todos, aunque sea su por su famosa oreja. Y no, no se la cortó por amor como quien secuestra un avión para dar una carta a su ex. Ahora sabemos que fue su amigo, también pintor, Paul Gauguin, quien le rebanó la oreja durante una trifulca. Van Gogh nunca quiso pronunciarse sobre lo acontecido en 1888 en Arlés salvo en alguna que otra carta que encontraron en la correspondencia del artista. 

Según las cartas, Van Gogh y Gauguin acordaron dar esa versión para proteger a este último de la policía. Y así lo hicieron. ¿Dónde acabó la oreja más famosa de la historia del arte? Al parecer, el autor, firmante de más de 900 cuadros y 1600 dibujos durante toda su vida, quiso deshacerse de su miembro y se lo entregó envuelto en una tela a Raquel, una prostituta de la que estaba enamorado. Sin embargo, Vincent van Gogh no necesitó su oreja izquierda para hablar con el universo.

Autorretrato de Van Gogh "Autorretrato de Van Gogh"

La voz que le hablaba a Van Gogh a través del universo

En 1889, un año después de la pérdida de su miembro y un año antes de su suicidio, el pintor ingresó de forma voluntaria en el Sanatorio mental de Saint Rémy. En una de las cartas a su hermano Theo, un marchante de arte que influyó en gran medida en el pintor, van Gogh se refería así a su estado mental:

Vivir sin quejarse: esa es la única lección que hay que aprender en esta vida (...) Estoy dispuesto a cargar con el papel de loco, pese a que en modo alguno me veo con fuerzas para aceptar un papel semejante

Desde la ventana de su habitación en Saint Rémy, el pintor trabajó en una de sus obras más reconocidas e inspiradoras, 'La noche estrellada'. Durante la última etapa de su vida, Van Gogh estaba obsesionado con el cielo y los cuerpos que habitaban en él. En otra carta dirigida a su hermano describe a la perfección qué es lo que veía cuando observaba el universo:

Te escribo desde Saintes-Maries, a orillas del Mediterráneo. El cielo, de un azul profundo, estaba manchado de nubes de un azul más profundo que el azul fundamental de un cobalto intenso, y de otras de un azul más claro, como la blancura azulada de las vías lácteas. En el fondo azul las estrellas centelleaban claras, verdosas, amarillas, blancas rosas, más claras, más bien diamantinas como piedras preciosas

El azul en todas sus tonalidades, junto con el amarillo y el blanco, es el color protagonista de 'La noche estrellada'Toda la simbología de la pintura hace referencia a la conexión entre el cielo y la tierra. A pesar de lo que se creía en un primer momento, Van Gogh pintó la obra de memoria, y no en el exterior. Y no, no es fruto de sus crisis mentales o de sus ataques epilépticos. La estructura de 'La noche estrellada' es consciente e intencionada. Son las palabras que recogió Van Gogh de la voz del universo que de vez en cuando le hablaba.

'La noche estrellada' de Van Gogh "'La noche estrellada' de Van Gogh"

El eje central de la pintura es la aguja de la torre de la iglesia del pueblo, tímidamente iluminado y definido en la obra. Sin embargo, el resplandor viene del cielo: los colores, las estrellas ardiendo, el viento soplando, las curvas los movimientos, las impresiones. A la izquierda de la composición, unos árboles en primer plano se elevan hasta tocar todo lo que está suceciendo en el firmamento. Son cipreses.

Durante su ingreso voluntario en el sanatorio para enfermos mentales de Saint-Paul de Mausole en 1889, Van Gogh llegó a pintar muchos cipreses. Tradicionalmente son árboles sagrados desde los griegos y los romanos, que asociaron el ciprés con el culto a Hades o Plutón, dios de Inframundo. En Europa, este árbol se planta alrededor de los cementerios y simbolizan la inmortalidad y la vida eterna. Se dice que el ciprés es el obelisco con el que la naturaleza une la tierra y el cielo.

Los autorretratos de Van Gogh

Que el ciprés se eleve tan por encima de la aguja de la iglesia y del pueblo, simboliza algo muy poderoso: Van Gogh sabía que no estaba loco, que había algo mucho más allá de lo que se conocía por aquel entonces, grande, infinito. Que ese cielo que explotaba en mil colores no era una puerta a los grandes misterios de la humanidad. Lo que no pudo soportar fue la soledad y la incomprensión de los que pensaban que sí que lo estaba.

En 1890, van Gogh murió de un disparo en el abdomen. Lo que al principio se creyó que fue un suicidio en otro de sus brotes derivó a un posible asesinato a manos de un joven del pueblo que pretendía humillarle y burlarse de él junto con sus amigos. Días antes, el artista había encargado una gran cantidad de pintura para una obra que tenía en mente y que nunca llegó a empezar. Durante su vida, Vicent Van Gogh se enfrentó con templanza y resignación a los contratiempos, siempre esperando algo. Murió sin saber que fue la primera persona en captar un fenómeno extraordinario.

La noche estrellada de Van Gogh en movimiento

Van Gogh y la turbulencia

En el año 2006, una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de la Universidad de México en colaboración con la Universidad de Oxford, concluyó que algunas de las obras de Vincent Van Gogh, retratan con asombrosa precisión la teoría de la turbulencia de fluidos. El flujo turbulento da nombre al movimiento caótico de partículas que se mueven desordenadamente y cómo sus trayectorias forman remolinos periódicos que reproducen un patrón

Lo curioso es que la compleja fórmula sobre la que se sustenta esta teoría matemática fue planteada por el ruso Andrei Kolmogorov en el año 1941, 52 años después de que van Gogh terminase de pintar 'La noche estrellada'. De hecho, ni siquiera Kolmogorov llegó a completar el planteamiento de su teoría tal y como la conocemos hoy.El fenómeno también está presente en la naturaleza, por ejemplo, cuando el agua cae con fuerza desde una pendiente.

'Trigal con cuervos' también refleja la teoría de turbulencia "'Trigal con cuervos' también refleja la teoría de turbulencia"

La inercia con la que la energía se transmite en remolinos en todas las escalas sin ninguna pérdida de fuerza o calor también se da con absoluta precisión en dos obras más del pintor neerlandés, 'Camino con ciprés y estrella' y 'Trigal con cuervos'. Sin embargo, en 'La noche estrellada' cobra un sentido especial. Tanto, que casi podemos mirar al cielo con los propios ojos del artista. El estudio también analizó obras de otros artistas susceptibles de este fenómeno, como el expresionista Edvard Munch, y la conclusión fue clara. No hay otro pintor en la historia que haya podido captar la turbulencia tal y como lo hizo van Gogh durante su última etapa.

Así como algunas estrellas, durante sus últimos años, Vincent Van Gogh explotó y liberó su energía, sus frustraciones y sus miedos en sus últimas obras para ascender y reconvertirse. Pero también sus pálpitos, sus esperanzas, los colores y la luz. Van Gogh no fue un artista transtornado, fue un cuerpo celeste inspirado, y a veces atormentado, por las turbulencias matemáticas.

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