Varios centros escolares de un distrito de Utah (Estados Unidos) han vetado el uso de la Biblia en horario educativo después de que el padre de uno de sus alumnos haya denunciado que su contenido es "pornográfico", sexual y violento.
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Para llegar a esta decisión, el padre utilizó una ley estatal que permite retirar de todos los colegios cualquier libro considerado como inapropiado para los estudiantes.
Esta decisión se ha adoptado como respuesta al padre de un alumno, que en diciembre de 2022 cargó contra la retirada de títulos con contenido homosexual, ante lo que alegó que la Biblia era "uno de los libros con contenido sexual más célebres de la historia".
A pesar de todo, el libro sí permanecerá en los centros educativos. Utah, al igual que otros estados del país, cuenta con leyes que permiten el veto de libros cuando se considere que se debe "proteger a la infancia".
En ese momento, se realiza un comité para analizar cualquier denuncia que se haya presentado en este sentido y se adoptan las decisiones que derivan en posibles vetos de obras en función de su contenido.
Ley HB374
La ley fue impulsada por un congresista del Partido Republicano, Ken Ivory, con el objetivo de censurar contenidos considerados como "material sensible relacionado con la pornografía" y cualquier otro relacionado como "masturbación, incesto o sodomía".
El padre presentó una denuncia contra la Biblia y mencionó en su escrito de protesta a la asociación Padres de Utah Unidos, un colectivo conservador que hizo campaña en el pasado por una legislación para retirar contenidos de temática LGTBI en los colegios.
"Se dejaron fuera de la lista de los libros ofensivos uno de los más famosos sobre relaciones sexuales: la Biblia", expresó. Esta medida ha generado recelo en algunos colectivos cristianos, pero en el distrito escolar se mantienen firmes en su decisión.