Investigadores de la Policía Nacional alertan de una nueva estafa a través de la red social WhatsApp. Consiste en que los estafadores contactan a mujeres, haciéndose pasar por sus hijos con el fin de pedirles dinero por un supuesto problema que acaban de tener.
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Al presentar el problema, las madres intentan hacer que su supuesto hijo las llame para cerciorar de que son ellos y para que les expliquen el problema. Los estafadores lo tienen en cuenta y para evitar que llamen y se den cuenta de que no son sus hijos, alegan que tienen un problema con su teléfono y que no pueden recibir llamadas.
El estafador envía los datos de una cuenta bancaria con IBAN, nombre, referencia y la cantidad. Ahí debe saltar la alarma de la madre, cuando se dé cuenta de que el nombre al que está asociado esa cuenta no es el de su hijo.
Sin embargo, en estos momentos la madre o familiar puede entrar en estrés y no razonar, haciendo que el estafador se salga con la suya. Así, la madre no se dará cuenta y accederá a realizar la transferencia tal y como le pide.
No se puede deshacer la transferencia
Una vez hecha la transferencia ya no hay vuelta atrás ni forma de recuperar el dinero. Cuando las víctimas se pongan en contacto con sus hijos es cuando se darán cuenta de que han sido engañadas, y pese a descubrir la verdad, ya no pueden cancelar la transferencia.
Con esta estafa, los delincuentes han conseguido defraudar enormes y diversas cantidades que van desde los 2.000 a los 26.000 euros. La estrategia lleva ya semanas circulando el país y la Policía Nacional advierte que es de vital importancia asegurarse de que es un familiar con el que se está en contacto y, sobre todo, no perder la calma.
