Un cura de Viveros, un pueblo de la provincia de Albacete, ha colgado un cartel en su iglesia en el que establece que aquellos que cometan ciertos 'pecados' tienen prohibido comulgar, informa La Sexta.
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Entre estos actos vergonzosos incluye "cualquier modo de sexualidad fuera del matrimonio, ya sea a solas o con otras personas aunque haya consentimiento". Con esto, el cura prohíbe tomar la hostia consagrada a personas que se masturben cuando no están casadas, pero no queda claro si pueden hacerlo ya con un esposo o esposa. También recalca que esto se aplica aunque haya consentimiento, es decir, que aunque tú te hayas dado permiso para masturbarte está prohibido. Duras palabras del cura albaceteño. Además, también considera que los padres que permitan los pecados sexuales de sus hijos tampoco deberían comulgar, así que da igual si tus padres son perfectos a ojos de Dios, si tú no lo eres ellos también van al infierno.
Pero la lista de pecados no acaba ahí. También prohíbe cualquier método para evitar el embarazo, incluyendo el aborto o el uso de anticonceptivos. Pero la abstinencia es el mejor método para evitar el embarazo, según dicen, por lo que no se podría practicar la abstinencia e incurriríamos en un quebrantamiento de la ley anterior, así que no nos queda claro el procedimiento ideal a seguir.
También prohíbe la comunión a aquellas personas que se hayan dejado de hablar con los padres, el cónyuge, los hijos o los hermanos. Y también difundir noticias falsas o "chismes". Y también... bueno, un montón de cosas más.
Según calculan nuestros expertos, aproximadamente el 99,4% de la población española ha cometido alguno de estos agravios, lo que dejaría a tan solo el 0,6% de la población como adecuada para recibir la comunión, los únicos que se librarían de ir al infierno.
Tras la polémica creada en el pueblo (seguramente por pecadores) el cura ha retirado el cartel.
