Un joven surcoreano de 21 años de la localidad de Cheongju, a 100 kilómetros de Seúl, ha sido declarado culpable de intentar zafarse del servicio militar obligatorio y, por tanto, condenado a prisión suspendida, como señala The Korea Times. ¿Su delito? Haber engordado 30 kilos en apenas cinco meses.
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El acusado, de 1,80 metros, se graduó en la escuela secundaria en febrero de 2016 pesando 87 kilos. Durante los meses que debía prepararse para el servicio militar, nuestro protagonista encontró en la comida la excusa perfecta para no ingresar en el ejército. En julio se presentó a un reconociento médico rutinario, previo al servicio militar. Pesaba 113,6 kilos.
Evitar el servicio militar, un delito en Corea del Sur
El joven logró su objetivo, y se incorporó a un puesto en el servicio público del país, mucho menos exigente y peligroso. Sin embargo, con el paso del tiempo, la policía terminó descubriendo su estrategia para librarse de entrar en el ejército, por lo que fue llevado a juicio.
En Corea del Sur, el servicio militar de dos años es obligatorio, y la condena a todo aquel que intente evitarlo podría alcanzar los cinco años de prisión. El pasado lunes 26 de marzo, dos años después de que el joven urdiera su plan, el Tribunal del Distrito de Cheongju le declaró culpable de eludir al deber militar.
