James Garvin, responsable del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA, ha compartido un estudio en el que advertía de que las "probabilidades de impacto" de asteroides contra la Tierra con, en estos momentos, "mucho mayores".
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Garvin se ha centrado "en cuatro cráteres de impacto complejos que abarcan el último millón de años de la historia de la Tierra, principalmente dentro de las regiones tropicales, con diferentes características de roca objetivo".
Para llegar a la conclusión de que algunos de los cráteres en la superficie de la Tierra serían más grandes de lo esperado, el experto ha actualizado las cifras de los últimos años y elaborado mapas en 3D a través de las antiguas zonas de impacto, dos de ellas ubicadas en América Latina, Fantasma en Nicaragua e Iturralde en Bolivia, así como los cráteres, Bosumtwi en Ghana y Zhamashin en Kazajistán.
El experto de la NASA explica que el impacto generado en Pantasma equivale a 727.000 megatones y fue "suficiente para volar parte de la atmósfera de la Tierra y distribuir su impacto a nivel mundial". Además, indica que el cráter de Iturralde se midió en 9,6 kilómetros, a pesar de que los datos actuales le otorgan un tamaño de 28,9 kilómetros.
Riesgos
El equipo de Marvin sugiere en su informe, presentado en la Conferencia de Ciencias Planetarias y Lunares de 2023 celebrada en Texas (EEUU), que el riesgo de impacto de grandes asteroides en el último millón de años es mucho mayor de las estimaciones realizadas hasta la fecha.
Los investigadores se han centrado en los asteroides con entre 1 y 2,5 kilómetros de diámetro, un tamaño lo suficientemente grandes para provocar una explosión unas 10 veces mayor a la correspondiente con la bomba nuclear más potente de la historia.
A pesar de todo, muchos científicos consideran que todavía se necesita más información para llegar a una conclusión definitiva sobre el verdadero aumento en el riesgo de un impacto.