Irlanda se va a permitir arriesgar en Eurovisión 2024. Siendo el país más granado del concurso junto a Suecia, parece que esos tiempos de victoria son cosa del pasado, y desde 2018 no pisan la final. La sensación de la RTÉ irlandesa es la de una televisión que no anda demasiado preocupada en el festival, y de cara a 2024, volvieron a usar su mítico 'Late Late Show' como plató improvisado para su preselección camino a Malmö.
Nolasco: "El instinto es fundamental en la música"
Carmen Lemos: "Mi mayor renacimiento ha sido aprender a soltar"
Roi: "Suelo crear mis canciones dependiendo del momento vital en el que me encuentre"
Daniel Da Silva comenta su tema 'Bailando en la Luna' y habla del artista que lleva dentro
Pikete trae su single con Maisak 'Periódico de ayer' y habla sobre trap
Alfred García presenta 'T'estimo es te quiero y opina sobre Melody en Eurovisión 2025
Hacer tu elección para Eurovisión en un plató similar al que tendría Buenafuente en su día tiene sus contras, y de nuevo las seis propuestas candidatas se enfrentaron a un nivel escénico muy, muy limitado, donde difícilmente se podía sacar partido de las puestas en escena. Precisamente la única actuación que supo exprimir ese escenario tan humilde acabó siendo la ganadora.
Y es que Bambie Thug con su tema 'Doomsday Blue' será la representante irlandesa en Malmö, con una propuesta gótica, arriesgada y muy llamativa a la que habrá que apuntalar con una muy buena puesta escena para hacerla lucir en Suecia. Ailsha con 'Go Tobann', el único tema en gaélico de la noche, y la boyband Next In Line completaron el podio de la gala.
¿Qué tal es 'Doomsday Blue'?
Irlanda va a llevar a Eurovisión 2024 una canción de esas que o amas u odias. Y en estos casos, quien te ama te suele votar, y eso ya es un paso. Luego de varias ediciones donde han pasado por el festival con apuestas pop poco reconocibles y que acababan pasando desapercibidas para el público de las semifinales, en Malmö traerán un pack que habrá que ensamblar bien (ese es quizá el gran reto), pero que si está bien vestido, será atractivo para según qué público.
Si bien Irlanda no es ni por asomo esa Irlanda gigante de los noventa, la sensación es que la RTÉ no puede permitirse muchos más años de travesía por el desierto, y puede tener con Bambie Thug ese punto irreverente e icónico que les lleve a una final que hace mucho que no pisan. Hará falta trabajo e inversión, pero la esperanza irlandesa de momento no se pierde camino a Malmö.
