Nuestro cuerpo nos envía señales siempre que resulta necesario. Cualquier problema interno de salud puede mostrarse al exterior de la forma más insospechada, e implicar una señal de alarma.
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Por este motivo, es vital que tengamos conocimientos sobre cómo interpretar las señales que nos envía nuestro organismo. Sin alarmarse, podría ser un buen momento para pedir cita con un especialista o consultar si realmente tenemos un problema que se debe solucionar.
Uno de los lugares a los que prestar atención son los ojos. La franja blanca, conocida técnicamente como esclerótica, indica el estado de salud general y ocular. El color blanco puro señala normalidad y salud, pero si se ve modificado puede indicar otras patologías.
Qué dice el color de los ojos: estas son las posibles enfermedades a las que apunta
Como hemos comentado, el color blanco de la esclerótica indica salud. Esta zona es la capa fibrosa que protege el ojo y, si no presenta modificaciones, supondrá que todo está bien dentro del organismo.
En el caso de que esa capa se torne amarilla, ya tendremos una señal de alarma. Se trata de la ictericia, un aumento de bilirrubina en sangre, frecuentemente relacionado con enfermedades del hígado como hepatitis o cirrosis, anemia hemofílica o problemas de la vesícula biliar.
Si se torna en color rojo o rosado, habitualmente indica una inflamación o infección como conjuntivitis, hemorragias subconjuntivales (manchas rojas) por rotura de pequeños vasos sanguíneos, o escleritis.
Cuando esta franja presenta un color azulado o grisáceo, puede indicar una esclerótica más delgada de lo habitual porque deja ver el tejido coroideo subyacente. Esto está asociado a enfermedades hereditarias como el síndrome de Marfan, osteogénesis imperfecta (huesos frágiles), o el uso prolongado de ciertos medicamentos (minociclina).
Finalmente, si la esclerótica presenta manchas marrones o negras, suelen ser pecas o nevus inofensivos. En todo caso, deben ser evaluadas por un oftalmólogo para descartar neoplasias, especialmente si cambian de forma o tamaño.
La esclerótica de los ojos, es franja blanca que podemos apreciar siempre, es una capa fuerte y resistente que protege los componentes internos del ojo y mantiene su forma. Los humanos han evolucionado y emplean esta zona para facilitar la identificación de la dirección e la mirada, favoreciendo así la cooperación social.
