Más de un año ha pasado desde que una mujer de 37 años acudió al centro médico de su localidad por no encontrarse en buen estado de salud. Después de tanto tiempo le han diagnosticado un tumor cerebral, la señora ha decidido emprender acciones legales contra el Servicio Andaluz de Salud.
La reclamación exige 417.763 euros, una cantidad que pone en cuestión la gestión de cómo se han gestionado los tiempos de los diagnósticos y la calidad de atención que ha recibido la paciente en la Seguridad Social.
Confundir un tumor cerebral con estrés: la denuncia de una sevillana expone el coste del colapso sanitario.
Una mujer reclama 400.000€ x el retraso d 1 año en su diagnóstico,inicialmente calificado de "estrés laboral". Sigue en lista d espera
https://t.co/JqSnLERJXg— Pilar Barrientos #25N #SeAcabó (@pilar51) August 28, 2025
Cómo empezó la situación
En enero de 2023, la paciente acudió a su centro de salud porque tenía sudoración fría, palidez, debilidad general en todo el cuerpo, contractura cervical y temblores en la mano izquierda. El profesional que la atendió le diagnosticó estrés laboral y problemas cervicales, el bufete que ha defendido a la paciente asegura que la mujer se fue de la consulta: "sin realizar un examen físico ni derivarla a un hospital para pruebas adicionales".
La paciente tuvo que acudir más veces al centro médico por los dolores que estaba sintiendo, los médicos le mandaban un tratamiento de antidepresivos y relajantes musculares, seguían sin hacerle estudios ni pruebas especificas.
Los abogados afirman que durante ocho consultas solo recibió atención general. En mayo, llegó la primera resonancia magnética que descartó cualquier problema en las cervicales y fue en junio cuando ya la derivaron a neurología en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. En julio, en este hospital le realizaron una exploración donde salió todo normal y no se realizaron más pruebas.
La paciente, el 5 de diciembre, ante su estado tan grave de dolor solicitó que le hicieran una revisión más exhaustiva. No le dieron cita hasta febrero, ya había pasado más de un año, cuando le hicieron una resonancia magnética craneal.
Le diagnostican un tumor cerebral
El 3 de marzo de 2024, después de realizarle pruebas complementarias, le identificaron una lesión glial con distribución en alas con forma de mariposa, lo que quiere decir que la paciente tiene un tumor cerebral.
José Antonio Sires, el abogado de la paciente, declara: "Hay un indubitado retraso del diagnóstico al no haber sido atendida adecuadamente la dolencia de la paciente, cuando se le debió practicar una prueba de imagen más concluyente, como un TAC".
En un primer momento, la afectada pedía 201.000 euros, pero esa cantidad aumentó a 417.763 euros al Servicio Andaluz de Salud por detectarse errores médicos, como una cirugía adicional. La paciente no ha podido disfrutar de una atención sanitaria adecuada y esto ha provocado unos daños irreparables, donde su supervivencia es una incógnita.