Alberto Lardiés ha roto al fin el silencio sobre la manipulación mediática en su libro 'La Democracia Borbónica'. El periodista explica en su nueva obra cómo Soraya Sáenz de Santamaría ejercía su influencia sobre los medios de comunicación. No es ninguna sorpresa que RTVE ha permanecido siempre bajo el control político; aunque ahora Lardiés explica todos los detalles sobre el funcionamiento de la manipulación a la que se vio sometida el medio.
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El capítulo 12, llamado 'RTVE, entre el botín y la propaganda', destaca porque en él Lardiés señala a Leopoldo González Echenique, presidente de la Corporación en 2012, como una figura fundamental para ejercer la censura en la televisión pública.
"Echenique, un inteligente abogado del Estado y que había trabajado en la banca y en la CNMV, desembarcó en la presidencia de RTVE gracias a su amistad con Sáenz de Santamaría, que lo colocó allí con la vitola de poseer capacidades de gestión para arreglar el agujero de las cuentas" explica Alberto Lardíes en el libro. "Por supuesto, esas promesas eran vanas y el Ejecutivo del PP, en especial del entorno de la vicepresidenta, empezó a manipular a su antojo. Cambiaron los responsables de los informativos y aparecieron nuevos presentadores para los programas estrella", añade.
Una televisión pública aún más controlada
Pero eso no es todo, porque según cuenta Lardiés, Moncloa decidía en todo momento qué periodistas acudían a las tertulias y quienes quedaban vetados por mantener malas relaciones o atacar al partido. El veto de periodistas llegaba hasta el límite de no atribuirles las exclusivas o mantener el trabajo de ciertos periodistas en el anonimato.
A pesar de la manipulación llevada a cabo en RTVE, Alberto Lardiés añade que Echenique dimitió debido a la gran cantidad de presiones que recibía por parte del Partido Popular, que esperaba una televisión pública aún más partidista y favorable a sus intereses políticos.
