Las protestas en Irán en favor de los derechos de las mujeres siguen y las detenciones solo hacen que aumentar. Lo que comenzara en septiembre como una protesta por la muerte de Mahsa Amini mientras se encontraba detenida por haber llevado mal puesto el hiyab, ahora mismo son todo un movimiento nacional que está llegando a todo el mundo, con decenas de organizaciones sumándose y apoyando las protestas contra el régimen totalitario islamista del país de medio oriente.
Nolasco: "El instinto es fundamental en la música"
Carmen Lemos: "Mi mayor renacimiento ha sido aprender a soltar"
Roi: "Suelo crear mis canciones dependiendo del momento vital en el que me encuentre"
Daniel Da Silva comenta su tema 'Bailando en la Luna' y habla del artista que lleva dentro
Pikete trae su single con Maisak 'Periódico de ayer' y habla sobre trap
Alfred García presenta 'T'estimo es te quiero y opina sobre Melody en Eurovisión 2025
La última detención es la de Tarane Alidoosti (Teherán, 1984). Se trata de una actriz iraní de renombre conocida por su activismo feminista. Este noviembre publicó un video en sus redes sociales sin velo y acompañada de un cartel en el que se leía: "mujer, vida y libertad". Por ello, las autoridades iraníes la han acusado de incitar y apoyar los disturbios en su país . Según fuentes oficiales ha sido arrestada por "publicar contenido falso y distorsionado, incitar disturbios y apoyar movimientos anti-iraníes".
Siguiendo su detención, varios personajes públicos de Irán como Shahab Hosseini o Hanie Tavasoli se han pronunciado en sus redes sociales para defender a la actriz. "En lugar de tratarla con violencia, escuchen lo que tiene que decir esta popular artista", pronunciaba Hosseini en sus redes sociales. Asimismo, un grupo de personas pertenecientes al mundo del cine de Irán, se han acercado a la prisión en la que se encuentra Alidoosti para averiguar su estado.
Ejecuciones públicas
Los meses de protestas se saldan con 400 muertos y miles de detenidos, número que sigue en aumento. Las autoridades han empezado a realizar ejecuciones públicas de manifestantes y de otros contrarios al régimen (como el futbolista Amir Nasr Azadani) para intentar controlar unas movilizaciones que han aparecido con el objetivo de defender los derechos de las mujeres, tema delicado para Mahmud Ahmadineyad, mandatario iraní.
