Una profesora de la Universidad de Colorado en Boulder ha sido expulsada y prohibida su entrada en el campus después de que surgieran acusaciones por parte de algunos alumnos por recibir mensajes "muy personales" y "peticiones de encuentros fuera del campus". Amy Wilkins, profesora de sociología, ha sido acusada de "un comportamiento propio del acoso sexual y conductas inapropiadas durante más de una década", según The Chronicle of Higher Education.
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Tras conocer dicha medida tomada por la institución, Wilkins no ha querido atender a ningún medio ni se ha pronunciado en su defensa. Su nombre ha sido eliminado de las páginas web de la universidad y de su despacho. Una supuesta víctima de Wilkins ha denunciado que en 2006 solicitó una tutoría con la docente, para discutir asuntos académicos. Allí habría comenzado todo.
Un producto de la suma de comportamientos
Cuando acudió a la cita con la profesora, la estudiante ha declarado que Wilkins la besó y mantuvieron una relación intensa pero fugaz. "Cuando los rumores sobre la relación comenzaron a circular por su clase, la docente se distanció". Otras estudiantes han testificado que hablaba con ellas sobre su vida sexual e incluso las invitaba a salidas nocturnas en bares.
Entre 2013 y 2014, el mismo departamento ya se enfrentó a acusaciones de abusos sexuales hacia la profesora Patti Adler, la cual contrataba a estudiantes a modo de asistentes, pero en realidad los empleaba para trabajos sexuales. Esta docente ya se ha retirado desde entonces.
La institución se enfrenta a un conflicto de relaciones entre alumnos y profesores, las cuales están prohibidas por su reglamento. De momento, falta averiguar que motivó a la docente a abusar de su poder para someter sexualmente a sus víctimas.
