La Policía Nacional ha detenido a un ciudadano que llevaba más de medio kilo de cocaína camuflado bajo su peluca. Los hechos han ocurrido en el Aeropuerto Josep Tarradellas de Barcelona-El Prat, en uno de los llamados 'vuelos calientes', debido a la asiduidad con la que se transporta droga en ellos.
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Durante los controles rutinarios, los agentes detuvieron a un ciudadano procedente de Bogotá (Colombia) que llamó la atención por "su notable estado de nerviosismo y por el desproporcionado tamaño del peluquín que lucía", algo que se corrobora fácilmente en las imágenes aportadas por el Cuerpo Nacional de Policía.
Efectivamente, el hombre, de 65 años llevaba bajo el implante postizo nada menos que 503 gramos de cocaína en un paquete precintado "perfectamente adherido a su cabeza". El detenido, al que se le atribuye un delito contra la salud pública, ha sido puesto de inmediato a disposición de la Autoridad Judicial competente.
El gran problema de los 'vuelos calientes'
En los conocidos como 'vuelos calientes', la Policía se encuentra a diario con personas que se someten a condiciones inimaginables para pasar los controles del aeropuerto con droga. Este último caso pone de manifiesto una situación muy común, ya que las mafias esconden la mercancía en lugares que abarcan desde los fondos del equipaje hasta prótesis mamarias, pasando por el interior de escayolas o la ropa interior.
Sin embargo, para evitar el escáner, la droga puede llegar a esconderse, incluso, en el interior del organismo de los pasajeros. Algunas mujeres llegan, por ejemplo, a ocultar bolas de hasta 1 kg de hachís en su vagina, y los hombres ingieren la droga y la depositan en su estómagos. Métodos altamente peligrosos, que en la mayoría de ocasiones desemboca en la muerte.
