La furia por las rebajas puede escaparse de las manos y generar situaciones... completamente surrealistas. Eso es lo que ha sucedido en el hipermercado Casino del centro comercial Odysseum, en Motpellier (Francia), donde un error en el etiquetado ha generado un auténtico revuelo.
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El problema se desató cuando un empleado del centro etiquetó los televisores, por error, con un importe de 30 euros. Rápidamente, los clientes se percataron de lo sucedido y el caos empezó a reinar hasta el punto de que la policía se vio obligada a intervenir, como recoge la televisión francesa.
Los empleados del centro fueron conscientes de lo que sucedía cuando los lineales comenzaron a quedarse vacíos y los cajeros se negaron a cobrar los importes aduciendo el error.
Los clientes, lejos de aceptar la situación, optaron por bloquear las cajas del hipermercado al tiempo que reclamaban sus derechos como consumidores, bajo el argumento de que si el precio aparece en la etiqueta, no hay vuelta atrás.
Llamada a la policía
La situación llegó a tal calibre, que los empleados se vieron obligados a llamar a la policía para que adoptara una decisión. Finalmente se hizo lo siguiente: se vendieron los aparatos al precio normal, pero con un certificado en el que se reconocía el error para posteriormente presentar una reclamación ante el servicio de atención al cliente de la cadena. Sí, a alguien se le ha tenido que caer el pelo.
La enseña, mientras tanto, se ha limitado a culpar de lo sucedido a un error informático que cambió el etiquetado de los productos y no dio más detalles sobre qué hará con las reclamaciones.
Sin embargo, la situación se presenta complicada. Las asociaciones de consumidores galas señalan que "cuando el precio mostrado es claramente erróneo y no se corresponde al valor real del bien, el vendedor puede alegar un problema y no cobrar ese precio".