La lucha contra lacra de la violencia machista continúa siendo un objetivo a erradicar. 1.154 mujeres han sido asesinadas desde el 1 de enero hasta la actualidad, según datos de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, y muchas mujeres siguen sufriendo el acoso de su maltrato a diario.
Nolasco: "El instinto es fundamental en la música"
Carmen Lemos: "Mi mayor renacimiento ha sido aprender a soltar"
Roi: "Suelo crear mis canciones dependiendo del momento vital en el que me encuentre"
Daniel Da Silva comenta su tema 'Bailando en la Luna' y habla del artista que lleva dentro
Pikete trae su single con Maisak 'Periódico de ayer' y habla sobre trap
Alfred García presenta 'T'estimo es te quiero y opina sobre Melody en Eurovisión 2025
Con el objetivo de combatirlo, surgió 'Mascarilla-19'. Cualquier mujer en situación de riesgo o de peligro físico, psicológico o sexual, tanto en su entorno cercano como en la calle, puede acudir a la farmacia y pedir una "Mascarilla-19" y será atendida por un farmacéutico, que será el encargado de realizar una llamada para alertar a los servicios de emergencia.
Esta iniciativa surge de un proyecto canario para responder a la violencia de género pero se ha extendido a toda España y a 21 países gracias al Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof). Se trata de una iniciativa que no solo ayuda a las mujeres que son víctimas de maltrato, sino que también tiene un efecto disuasorio en el maltratado, ahora que sabe que puede ser denunciado en cualquier momento, en cualquier punto, en cualquier farmacia.
El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife, Manuel Ángel Galván, expuso el proyecto durante el diálogo 'Innovación social de la Farmacia', organizado por la agencia de noticias Servimedia y fue galardonado con los I Premios Farmacéuticos y ODS a las mejores iniciativas sociales en la categoría 'Colegios de Farmacéuticos y ODS' del Cgcof.
Denuncias en farmacias
Galván ha explicado que este servicio ha sido muy útil en Canarias, puesto que este territorio se "caracteriza por ser un territorio fragmentado en islas con dificultades de acceso, por lo que vimos que las farmacias podrían ser un punto de información y de denuncia en casos de violencia de género, pero también de violencia a mayores y abusos, sobre todo a menores".
Ademas, comentó que durante el confinamiento derivado de la pandemia del coronavirus la iniciativa fue muy útil porque los desplazamientos a farmacias sí estaban permitidos y muchas mujeres se vieron completamente encerradas con sus maltratados.