El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quería escenificar en estas Navidades el cambio de gobierno tras la salida de Manuela Carmena de la capital. Por ello, el nuevo Consistorio ha devuelto los belenes a las calles de Madrid y ha disparado el gasto en iluminación un 27%, lo que también extiende la incorporación de bombillas a otras zonas que anteriormente no estaban cubiertas.
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El dato toma relevancia si se tienen en cuenta las quejas del Ayuntamiento, que dice no contar con presupuesto para acoger a familias sin viviendas, mientras varias familias viven literalmente en las puertas del Samur Social como denuncian los afectados que duermen con sus hijos a la interperie.
Como se esperaba, el acto de encendido fue todo un evento al que acudieron diversos medios de comunicación. Almeida se subió al atril donde pronunció un discurso en compañía de la vicealcaldesa Begoña Villacís (Ciudadanos) con quien mantiene un gobierno de coalición.
La propia Villacís tuvo intención de citar algunos aspectos, pero Almeida no se lo permitió: "No voy a decir lo que quiere Begoña Villacís que diga", aseguró ante la evidente risa nerviosa de la líder naranja en el Ayuntamiento.
En ese momento, es cuando comienza la cuenta atrás hacia el encendido. El proceso es muy sencillo: hay que contar desde diez hasta cero y luego pulsar un botón con el que se escenifica ese encendido de las luces.
Parecía fácil, pero...
Hasta aquí todo muy fácil. O aparentemente. Porque, en plena cuenta atrás... ¡Almeida se ha equivocado! Tal y como leéis. El alcalde no es capaz de seguir la cuenta atrás de manera completa y dice lo siguiente: "Diez, nueve, ocho, si... cuatro, tres, dos, uno, ¡Vamos!". Por si había algún tipo de duda, las imágenes hablan por sí solas:
¿Almeida ha sido presa de los nervios? ¿Ha sufrido el rigor de las prisas? ¿Es de letras puras y no ha podido escenificarlo ante toda la prensa que se había congregado frente a él? El debate está servido.
