La comunidad científica ha mostrado su gran preocupación ante el desarrollo de un fármaco contra el Alzheimer tras la publicación de un último estudio. En un primer momento trajo esperanza por sus prometedores efectos en la enfermedad, sin embargo, los investigadores alertan de que sus usuarios podrían experimentar una potencial reducción en el tamaño del cerebro.
Nolasco: "El instinto es fundamental en la música"
Carmen Lemos: "Mi mayor renacimiento ha sido aprender a soltar"
Roi: "Suelo crear mis canciones dependiendo del momento vital en el que me encuentre"
Daniel Da Silva comenta su tema 'Bailando en la Luna' y habla del artista que lleva dentro
Pikete trae su single con Maisak 'Periódico de ayer' y habla sobre trap
Alfred García presenta 'T'estimo es te quiero y opina sobre Melody en Eurovisión 2025
El trabajo ha sido publicado en la revista Neurology y liderado por el científico Scott Ayton, del Instituto Florey de Neorociencia y Salud Mental de Australia. Se trata del fármaco Iecanemab, desarrollado por las farmacéuticas Eisai y Biogen. Después de los primeros ensayos, se ha comprobado que redujo en un 27% el deterioro cognitivo en los pacientes con Alzheimer.
Los científicos piden una investigación sobre este medicamento, ya que se ha descubierto que sus usuarios sufrieron una reducción del cerebro del 28% mayor que aquellos tratados con placebo. Además, advierten de que podría tener consecuencias a largo plazo.
Cautela
Ayton ha avisado en su cuenta de Twitter sobre las conclusiones del estudio: "Es posible que la atrofia acelerada del cerebro sea causada por otros factores, pero cuando se considera la posibilidad de un daño cerebral, deberíamos ser cautos en nuestras interpretaciones y acumular más datos".
"Recomendamos a los doctores que alerten a los pacientes sobre el riesgo de atrofia cerebral, que la atrofia cerebral sea activamente monitorizadla en los ensayos clínicos (incluyendo seguimiento a largo plazo), y que las farmacéuticas que realicen los ensayos publiquen más información sobre cambios de volumen en el cerebro".
La Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA) se ha mostrado pendiente de las pruebas clínicas de fase cuatro del fármaco para evaluar su autorización. También lo estudian la Unión Europea, Japón y China.