Adiós a uno de los refrescos más emblemáticos de Coca-Cola. La multinacional estadounidense ha anunciado que elimina Dr Pepper, una de sus marcas más reconocidas internacionalmente, del canal de restauración y entretenimiento.
Nolasco: "El instinto es fundamental en la música"
Carmen Lemos: "Mi mayor renacimiento ha sido aprender a soltar"
Roi: "Suelo crear mis canciones dependiendo del momento vital en el que me encuentre"
Daniel Da Silva comenta su tema 'Bailando en la Luna' y habla del artista que lleva dentro
Pikete trae su single con Maisak 'Periódico de ayer' y habla sobre trap
Alfred García presenta 'T'estimo es te quiero y opina sobre Melody en Eurovisión 2025
Esta drástica decisión implica un giro estratégico para la compañía, ya que afecta a espacios de alto consumo y posicionamiento como cines, estadios de fútbol o restaurantes, en los que era muy demandado por sus clientes.
La retirada de Dr Pepper se debe a una disputa legal sobre los derechos de distribución de la marca, que han llevado a una orden judicial que obliga a Coca-Cola a dejar de ofrecer este refresco en determinados 'food service venues' (recintos de restauración, entretenimiento y deporte).
Mr Pibb
Como respuesta, la multinacional Coca-Cola está impulsando una nueva marca propia, que ha denominado Mr Pibb, y que describe comercialmente como una bebida "intensamente sabrosa, picante y con nota de cereza".
El sector de los refrescos tiene en el canal de restauración, sobre todo cine y estadios, como un segmento clave para el posicionamiento comercial de sus bebidas. Por este motivo, la desaparición de Dr Pepper podría suponer un duro golpe para la imagen de marca, así como la fidelidad de los consumidores.
Coca-Cola está revisando en estos momentos todos sus acuerdos de servicio alimentario para llevar a cabo este importante giro comercial, que supone una parte de un proceso mucho más amplio de reorganización de la empresa.
Conflicto legal
Este conflicto tiene su origen en los complejos acuerdos de distribución que Coca-Cola y Dr Pepper firmaron en el pasado y que han vinculado históricamente a ambas compañía durante décadas en Estados Undios.
A pesar de que Dr Pepper pertenece a Keurig Dr Pepper Inc, Coca-Cola poseía derechos limitados para la venta y distribución de la bebida en determinados canales, como cines y locales de comida rápida, a través de los contratos firmados antes de la consolidación del mercado de refrescos.
Sin embargo, esos acuerdos se volvieron, con el paso del tiempo, motivo de disputas entre ambas compañías. La matriz de Dr Pepper tenía intención de recuperar el control total de su marca en todos los puntos de venta.
Finalmente, una resolución judicial falló a favor de Keurig Dr Pepper, por lo que obligaba a Coca-Cola a retirar el producto de los canales de restauración y entretenimiento donde todavía mantenía presencia comercial.
Este conflicto recuerda, en cierta medida, al experimentado en España entre Nestlé y Coca-Cola por la distribución de Nestea. En este caso, Coca-Cola tenía los derechos para su distribución comercial en nuestro país, pero finalmente Nestlé logró recuperar la marca, que finalmente cedió a Damm. Por su parte, Coca-Cola intentó contrarrestar el movimiento implantando su propia marca de refrescos de té, Fuze Tea.
