El escándalo que sacude la selección femenina de fútbol de España tiene un protagonista, Jorge Vilda. Quince jugadoras han renunciado a la selección después de que Vilda se haya negado a renunciar y haya recibido el respaldo del Comité de Entrenadores de la RFEF.
Nolasco: "El instinto es fundamental en la música"
Carmen Lemos: "Mi mayor renacimiento ha sido aprender a soltar"
Roi: "Suelo crear mis canciones dependiendo del momento vital en el que me encuentre"
Daniel Da Silva comenta su tema 'Bailando en la Luna' y habla del artista que lleva dentro
Pikete trae su single con Maisak 'Periódico de ayer' y habla sobre trap
Alfred García presenta 'T'estimo es te quiero y opina sobre Melody en Eurovisión 2025
Las jugadoras han hablado y, sin embargo, denuncian algunos comportamientos de Vilda. En declaraciones a Mundo Deportivo denuncian que el seleccionador tiene un comportamiento enfermizo, incluso "dictatorial". Aseguran que incluso obligaba a las jugadoras a mantener abiertas las puertas de sus habitaciones hasta las doce de la noche para comprobar que se encontraban allí antes de dormir, algo que consideran que atenta contra su intimidad y su descanso.
Este punto, el de las habitaciones, era uno de los más controvertidos. Era el propio Jorge Vilda quien llegaba al extremo de cerrar la puertas tras comprobar que las internacionales se encontraban en su interior. La medida sí que corregida hace un par de años, después de que las jugadoras mostraron sus quejas.
Además, las internacionales denuncian que el seleccionados controlaban cuando iban a comprar, hasta el punto de revisarles las bolsas y su contenido, además de decir cuándo y con quién iban a tomar un café. Todos los movimientos estaban siempre supeditados a una estricta vigilancia que hacia que las jugadoras se sintiesen perturbadas y cohibidas en muchas ocasiones, según relatan.
Según publica el diario Mundo Deportivo de diversas fuentes del entorno de las jugadoras, la dinámica de de este control que se realizaba en las habitaciones se sigue realizando en los equipos femeninos de las categorías inferiores.
Piden no ser convocadas por cuestiones de salud relativas a su estado "emocional y personal"
Por este motivo, la relación entre Vilda y las futbolistas se ha tensado mucho y para muchas de las internacionales se ha vuelto insostenible, con grandes dificultades para sostenerse. Por ello, las 15 jugadoras han enviado un correo electrónico en el que han solicitado a la selección "no ser convocadas" por cuestiones de salud relativas a su estado "emocional y personal".