Las gasolineras en Estados Unidos son un mundo paralelo. En ellas, a parte de tiendas, también hay restaurantes de comida rápida e incluso microondas para calentar tu propia comida. Si bien, los habitantes de Jacksonville, una ciudad al norte de Florida, le han dado un uso diferente al pequeño electrodoméstico.
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En una estación de servicio BP de la ciudad, el microondas estaba siendo utilizado por algunos clientes para calentar orina de otras personas y así pasar fraudulentamente los tests de drogas. Quizás la mala suerte de encontrarse en las cercanías de dos laboratorios había sido determinante para que la gente se dedicara a realizar esta práctica tan desconcertante.
Una solución sencilla
Ante el escatológico comportamiento, la dueña de la gasolinera, Parul Patel se vio obligada a tomar medidas, pues muchos clientes incluso respondían agresivos a las llamadas de atención. Fue después de una discusión con una mujer, que argumentó que no había ninguna señal prohibiendo calentar orina, que a Patel se le encendió la bombilla: "Si eso es lo que me pides, voy a poner un cartel que diga que el microondas es solo para comida, no para orina ni nada por el estilo" le respondió, según recoge 'First Coast News'.
La dueña declaró: "Nos hemos cansado de que la gente trajera recipientes con su orina. Son personas aleatorias que entran todos los días y algunos ni siquiera compran nada.". Una historia para mear y no echar gota.
