El joven se hacía pasar en las redes sociales por uno de los terroristas abatidos en Cataluña, y desde esa cuenta, que estaba abierta a todo el mundo, publicaba tanto imágenes de las víctimas del atentado como comentarios ofensivos hacia ellas.
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Un chico sevillano de 18 años, ese es el perfil del joven que está siendo investigado por la Guardia Civil por amenazar con acciones terroristas en otras ciudades a través del falso perfil de Twitter. El chico se hacía pasar por uno de los terroristas que fue abatido en Cambrils, con una foto de perfil del criminal de las que fueron difundidas en los medios tras el ataque.
Según ha informado la Dirección General de la Guardia Civil, a través de la cuenta, que estaba abierta a todos los usuarios, el joven publicó imágenes de las víctimas que fallecieron en Las Ramblas de Barcelona y las acompañó de comentarios humillantes y llenos de odio. Además realizó amenazas sobre futuros ataques terroristas en distintas zonas de España.
Eligió las fotos más crueles que se publicaron sobre el ataque y calificó a las personas que aparecían en ellas de "basura humana", además, añadió que se regodeaba en la masacre al ver todo el daño que había causado. El chico cerró el perfil al verse atacado por prácticamente la totalidad de usuarios de la red social, aunque eso no impidió que lo localizase la Guardia Civil y lo identificase como el creador del de la cuenta.
Las redes sociales, la forma más eficaz de difundir propaganda terrorista
La vigilancia y persecución del terrorismo ha sido muy potenciada desde que se elevó el nivel de alerta antiterrorista al cuatro, poniendo una atención especial a la actividad en Internet y en concreto en las redes sociales, por ser la mayor plataforma de difusión de propaganda de los grupos teroristas radicales.
Gran parte de la tarea propagandística de los grupos terrororistas es asumida por personas individuales de distintos países que no tienen contacto con los organizadores de estos y que consiguen que el mensaje llegue a muchas más personas y potenciales seguidores de los que el propio grupo habría podido captar.