El vídeo de un pez visiblemente deformado, ha causado conmoción en las redes. El animal fue capturado en un río con contaminación radiactiva localizado en una zona no especificada del sur de Asia. La grabación, difundida a través de la página LiveLeak, se puede apreciar a un hombre que muestra el curioso ejemplar, el cual parece tener dos cabezas, dos bocas y cuatro ojos.
Nolasco: "El instinto es fundamental en la música"
Carmen Lemos: "Mi mayor renacimiento ha sido aprender a soltar"
Roi: "Suelo crear mis canciones dependiendo del momento vital en el que me encuentre"
Daniel Da Silva comenta su tema 'Bailando en la Luna' y habla del artista que lleva dentro
Pikete trae su single con Maisak 'Periódico de ayer' y habla sobre trap
Alfred García presenta 'T'estimo es te quiero y opina sobre Melody en Eurovisión 2025
Las imágenes son un tanto chocantes. A parte de sus atributos duplicados, el tamaño de este ejemplar es considerable, aunque no presenta dientes. El portal decidió lanzar una encuesta para saber si los internautas estarían dispuestos a consumir la carne del especímen. Un gran número de internautas votaron que no, alegando la la supuesta radioactividad podría ser nociva.
La trucha asiática tiende a la deformación en su desarrollo
Mientras que algunos usuarios aseguran que el pez sufrió la terrible deformación por los desechos químicos de las aguas donde fue encontrado, otros afirman que el especímen es una trucha asiática, la cual tiene tendencia a mutar durante su desarrollo, por lo que su deformidad podría no tener nada que ver con la radiación.
Sin embargo, al contrario a lo que pudiera pensarse los desechos nucleares no producen este tipo de estragos en las especies acuáticas. En 2016, el investigador Eugene Mazurenko, hundió en un lago cercano a la central de Chernobyl una cámara que no registró ningún tipo de estragos físicos en la población subacuática. Los peces eran más grandes de lo normal, pero debido a la ausencia de depredadores.
