Una pareja crea un nieto usando el esperma extraído del cadáver de su hijo en Reino Unido

Una pareja crea un nieto usando el esperma extraído del cadáver de su hijo en Reino Unido

La pareja llamó a un urólogo para que realizara el proceso 'in extremis', a pesar de que la ley no permite este tipo de prácticas.

Ciencia 14 Septiembre 2018 18:22

Una pareja británica ha conseguido que el esperma de su hijo fecunde un óvulo. Y, en este caso, hay un dato muy importante: el donante, de 26 años, había muerto dos días antes, los que llevaba desaparecido tras sufrir un fatal accidente de moto, cuando extrajeron su esperma.

Los abuelos del futuro niño son "extremadamente ricos" y ya han pasado los 50, tal y como anuncian los medios británicos. Incumpliendo las leyes de Reino Unido, consiguieron un urólogo que extrajo 'in extremis' el semen del cadáver de su hijo. 

El esperma sobrevive hasta 72 horas después de la muerte, por lo que los plazos fueron muy ajustados. Posteriormente, el especialista congeló y almacenó el semen durante casi un año, hasta que finalmente se ha producido el milagro.

La legislación británica es muy clara al respecto, por lo que los padres hubieran encontrado serios problemas para llevar a cabo sus deseos. Por ello, decidieron contratar los servicios de un mensajero especializado en traslados médicos con base en las islas británicas para llevar la muestra a la clínica de fecundación in vitro La Jolla, en San Diego, Estados Unidos.

Un centro con una moral 'menos estricta'

El doctor David Smotrich tiene una gran reputación a la hora de tratar este tipo de casos "El doctor David Smotrich tiene una gran reputación a la hora de tratar este tipo de casos"

El centro al que fue dirigido el material es una referencia en técnicas de reproducción asistida y cuenta con un código menos estricto a la hora de abordar ciertos asuntos controvertidos como el que ocupa estas líneas.

El encargado de la operación será el doctor David Smotrich, obstetra y ginecólogo conocido por ayudar a multitud de personalidades del mundo de la política, aristocracia, o miembros de la Familia Real Británica de bajo nivel; a saltarse las leyes de fertilidad en Reino Unido. Una de ellas, la que prohíbe a los padres elegir el sexo de su bebé.

Con estos procedimientos, la pareja eligió que el pequeño fuera varón y contó con la colaboración de una donante americana de óvulos, que también se encargó de la gestación del feto.

El niño ya tiene tres años y vive con su familia en las islas británicas. Sus abuelos aparecen registrados como tutores legales y exigieron estar presentes durante todo el nacimiento del pequeño.

"Querían garantizar la descendencia de su hijo a través de su nieto"

La familia no contaba con el permiso del donante, lo que supone un delito en Reino Unido "La familia no contaba con el permiso del donante, lo que supone un delito en Reino Unido"

"Perdieron a su hijo en circunstancias muy trágicas y querían desesperadamente tener una descendencia a través de un nieto. Fue un privilegio poder ayudarles", afirmó el doctor Smotrich a The Mail on Sunday.

El especialista reconoce que se trata de una práctica muy poco frecuente: "Producir un niño utilizando semen post morten es extremadamente raro, sólo lo he hecho unas cinco veces. Además, lo que querían era alguien que pudiese crear un legado, por lo que querían un chico. Lo que nosotros hemos hecho no está disponible en Reino Unido, donde la selección de género es ilegal".

En cuanto a la elección de la mujer, los padres aseguraron que querían un perfil que encajase con el tipo de mujer con la que creen que su hijo se habría casado. Y para ello se fijaron en el aspecto físico, intelecto y nivel educativo. 

Por su parte, el médico aún se encuentra en contacto con los padres. Él aún custodia más semen del padre del bebé y tres embriones congelados: "No estoy aquí para juzgar quién debe ser padre y quién no. Por lo que me han contado, él quería tener hijos y yo estoy contento de poder darle un final feliz a una trágica historia".

Las personas involucradas en todo el proceso en territorio europeo podrían verse envueltas en problemas legales si sus identidades salieran a la luz. Este tipo de prácticas deja al menos cinco nacimientos cuando los padres han perdido la vida, pero el semen siempre se extrae con la persona aún respirando y siempre bajo la autorización firmada del donante.

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