Un hombre de 30 años ha sido intervenido de urgencia con el objetivo de retirar un pescado de 40 centímetros que había introducido a través de su cavidad anal. Las espinas del pez habían provocado heridas en el interior del recto y había quedado encajado a un nivel excesivamente profundo para su eliminación ambulatoria.
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El sujeto acudió al servicio de Emergencias aquejado de un intenso dolor abdominal, por lo que fue sometido inmediatamente a una serie de radiografías para localizar el origen de lo que estaba sucediendo.
Al ver las imágenes, los médicos no podían creer lo que estaban presenciando: un pescado completo enquistado en el interior de su recto y que había desgarrado sus paredes intestinales. El vídeo puede herir la sensibilidad de los lectores:
Los médicos comunicaron el resultado de la prueba a este paciente, que confirmó que había introducido un pescado por el ano, aunque se trataba de un accidente al sentarse sobre el pez.
Una tilapia de Mozambique
El pescado que el hombre se había introducido por el recto se correspondía con una tilapia de Mozambique, un ejemplar de 40 centímetros que había desgarrado su intestino grueso, obligando a los doctores a abrir el abdomen para extraer toda la pieza.
La intervención se produjo tras una endoscopia en la que comprobaron que el pescado se había incrustado y desgarrado las paredes intestinales. Era urgente abrir el abdomen y retirar todos los restos, ya que su vida corría peligro en caso de producirse cualquier tipo de infección.