James "Jimmy" Gracey fue visto por última vez en la madrugada del martes 17 de marzo, alrededor de las 3:00 hora local, cuando un amigo lo vio a la salida de la discoteca Shoko,situada en la playa de la Barceloneta, en Barcelona. Su cuerpo ahora ha sido encontrado a cuatro metros de profundidad frente al Port Olimpio.
Su desaparición fue denunciada después de que no regresara esa misma mañana al alojamiento en el que se hospedaba en la Ciudad Condal, según explicó su madre, Therese Gracey, en una publicación difundida en Facebook.
La última vez que fue visto llevaba una camiseta blanca, pantalones oscuros y una cadena dorada con una cruz de pedrería. En la descripción facilitada por la familia también se detalla que mide 1,85 metros, pesa alrededor de 80 kilos y tiene el pelo castaño y rizado.
El padre ya ha sido informado
El día después de la desaparición se rastrearon las aguas próximas al lugar. CC
El miércoles, agentes de la unidad acuática de la policía rastrearon las aguas próximas al lugar en el que se le vio por última vez. El operativo no dio resultado, aunque los investigadores ya disponen de su teléfono móvil, recuperado después de que fuera robado. Tras su hallazgo ahora, se ha informado al padre de la trágica noticia, mientras que se desconoce todavía si también se ha comunicado a su madre.
Jimmy, el mayor de cinco hermanos, tenía previsto regresar a Estados Unidos el sábado. Su familia insiste en que no es habitual que deje de mantener el contacto y lo describe como un joven responsable, muy implicado en el cuidado de sus hermanos pequeños. "Es de esas personas que siempre están dispuestas a ayudar cuando alguien lo necesita", señala el comunicado difundido por su entorno.
Un caso que recuerda a otra desaparición reciente
La desaparición de la joven estudiante tuvo lugar en el hotel Riu República de Punta Cana. CC
El caso de Jimmy Gracey recuerda al de otra estudiante estadounidense desaparecida durante las vacaciones de primavera. Se trata de Sudiksha Konanki, una joven de 20 años de la Universidad de Pittsburgh que desapareció en marzo de 2025 en la playa del hotel Riu República, en Punta Cana.
Su caso dio lugar a una intensa operación de búsqueda por aire, mar y tierra, en la que participaron autoridades de Estados Unidos, República Dominicana e India, país de origen de su familia.
Más de doce meses después, su desaparición sigue siendo uno de los casos más mediáticos vinculados a viajes universitarios de primavera. Aunque sus padres llegaron a solicitar que fuera declarada legalmente fallecida por la hipótesis de un ahogamiento, las circunstancias exactas de lo ocurrido nunca terminaron de esclarecerse por completo.