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Ciudadanos lanza su ofensiva contra el PP: su plan para garantizar su supervivencia

La formación naranja expulsa al PP de la Región, un feudo donde los conservadores llevaban gobernando ininterrumpidamente durante los últimos 26 años.

Ciudadanos lanza su ofensiva contra el PP: su plan para garantizar su supervivencia Ciudadanos lanza su ofensiva contra el PP: su plan para garantizar su supervivencia

Foto: GTres

Ciudadanos trata de garantizar su supervivencia tras el retroceso electoral que experimentó en las elecciones del 10 de noviembre de 2019, cuando perdió 47 escaños en una caída electoral que recordó, en todos los oídos, al derrumbe electoral de la UCD de Adolfo Suárez. Una debacle que ha continuado, que se ha escenificado en las últimas elecciones catalanas (donde pierde 30 escaños desde haber ganado las elecciones) y que incluso pone en peligro estructuras territoriales, pérdidas de subvenciones y finanzas, como el pago de su propia sede, en un edificio bien situado en la calle Alcalá. De hecho, las últimas encuestas empiezan a poner en duda la formación incluso de grupo propio.

Que Inés Arrimadas busca imprimir un giro estratégico e ideológico al viraje conservador del último Rivera, no es una novedad. Así lo ha exhibido con la política de 'mano tendida' a Pedro Sánchez durante todo el estado de alarma, donde precisamente se ha labrado las críticas de Albert Rivera y la antigua cúpula del partido.

Inés Arrimadas ha realizado un auténtico giro en Ciudadanos tras la debacle experimentada por Albert Rivera "Inés Arrimadas ha realizado un auténtico giro en Ciudadanos tras la debacle experimentada por Albert Rivera"

La nueva líder naranja también ha apostado claramente por la ruptura de la política de bloques que tanto ha polarizado la política española, sobre todo desde el auge de VOX y el cambio de Gobierno tras la moción de censura que desbancó a Mariano Rajoy del Palacio de La Moncloa.

La moción que ahora pretende presentar en Murcia le permite dos años de gestión en una comunidad autónoma, precisamente el punto negro que se achaca a las nuevas formaciones. En toda Europa y también en España se está viendo que los hermanos pequeños de las coaliciones son los grandes perjudicados a nivel electoral. Esto lo está comprobando Podemos a nivel nacional, también Ciudadanos en la Comunidad de Madrid y en el resto de territorios en los que gobierna.

En Murcia había tensiones con el Partido Popular, entre ellas, que uno de los máximos responsables de gestionar la crisis sanitaria ante la opinión pública (el consejero de Sanidad) decidiera deliberadamente saltarse la cola de vacunación. El PP intentó justificarlo y protegerlo, pero finalmente tuvo que dimitir. Toda una mancha para el partido de la regeneración.

Ciudadanos en Murcia también viene con heridas propias. Ana Martínez Vidal venía impuesta desde Madrid, frente a la destitución de Isabel Franco, que ganó las primarias y en teoría representa un ala más conservadora en el partido. Tuvo que dar un paso hacia un lado cuando la dirección nacional de Inés Arrimadas le hizo dar cuenta que no tenía su respaldo.

Experiencia en gestión y vuelta a la bisagra

La moción de censura en Murcia supone una vía para iniciar una recuperación de su electorado, en teoría, a través de dos vías: conseguir una fuerte experiencia en gestión, cuando los votantes demandan precisamente esto en una situación de gran crisis sanitaria (saber qué haría cada sigla en una situación como la actual) y, también, recuperar la condición de bisagra.

Si bien es cierto que las formaciones liberales en Europa han tenido grandes dificultades para consolidar un electorado potente, Ciudadanos quiere recuperar sus esencias como un partido que es capaz de pactar hacia su izquierda y hacia su derecha.

En un parlamento tan fragmentado como el actual, la formación naranja permitiría ser el pegamento que permite el funcionamiento del sistema institucional. Con esta utilidad y teniendo en cuenta que la gran masa de votantes en nuestro país se sitúa en el centro, centro izquierda (alrededor del 4,6 si tenemos en cuenta que 0 es extrema izquierda y 10, extrema derecha), Ciudadanos deja patente que no solo pacta gobiernos con el PP sostenidos por VOX.

Los presupuestos de la región ya no dependerán del veto parental, una norma que de hecho se aprobó temporalmente y el PP ya estaba estudiando reimplantar. Ahora, Ciudadanos no tiene por qué ver cómo explica a sus votantes que ha cedido nuevamente: es el partido que gobierna. Ya nadie podrá decirle que es un partido que se ha escorado a la derecha, sino que sabe pactar hacia ambos polos. Ciudadanos lanza su ofensiva: quiere recuperar a toda costa su espacio electoral.

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