¿Por qué es la foto del día?
La líder y senadora del partido de extrema derecha australiano (Una Nación), Pauline Hanson, ha llamado este jueves 17 de agosto la atención del mundo con su gesto: permanecer sentada en su escaño completamente cubierta por un burka.
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La intención de Hanson ha sido la de denunciar la, a su juicio, masiva llegada de inmigrantes a su país y, de paso, pedir la prohibición completa del burka en el suelo del país oceánico.
"Si una persona debe quitarse un pasamontañas o un casco antes de entrar en un banco o cualquier edificio, incluido un tribunal, ¿por qué no sucede lo mismo con alguien que tiene la cara cubierta y no se puede identificar?", ha asegurado la parlamentaria.
El espectáculo de la política ha sido reprendido por el fiscal general del país, George Brandis, que le dirigió las siguientes palabras: "Les advierto y les aconsejo que tengan mucho cuidado con ofender las sensibilidades religiosas de los australianos".
La parlamentaria pudo incurrir en un delito de discriminación racial y otro de atentado contra la libertad religiosa y recordó que medio millón de australianos, al menos, profesan la religión islámica. Sus palabras arrancaron los aplausos de toda la cámara con la excepción, evidentemente, del partido que lidera la diputada Pauline Hanson.