Algunos expertos en las ciencias del sistema nervioso y en neurotoxicología han identificado los cuatro alimentos vegetales que han causado mayores problemas alrededor del mundo.
Nolasco: "El instinto es fundamental en la música"
Carmen Lemos: "Mi mayor renacimiento ha sido aprender a soltar"
Roi: "Suelo crear mis canciones dependiendo del momento vital en el que me encuentre"
Daniel Da Silva comenta su tema 'Bailando en la Luna' y habla del artista que lleva dentro
Pikete trae su single con Maisak 'Periódico de ayer' y habla sobre trap
Alfred García presenta 'T'estimo es te quiero y opina sobre Melody en Eurovisión 2025
En la dieta occidental, propia de los países desarrollados, la grasa, los azúcares y los alimentos ultraprocesados son protagonistas. Por ello, la comisión EAT-Lancet propuso una dieta 'basada en plantas', ya que son un recurso sostenible y saludable. Sin embargo, un estudio realizado por neurotoxicólogos de la Oregon Health & Science University ha lanzado un mensaje contradictorio: "No todas las plantas son buenas para ti".
Es cierto que el hambre obliga a las poblaciones a buscar nuevos productos con los que alimentarse, con lo que aparece otro riesgo: los alimentos tradicionales de origen vegetal con potencial neurotóxico. En el trabajo que los investigadores estadounidenses llevaron a cabo, publicado en la revista Environmental Neurology, hicieron referencia a cuatro alimentos de origen vegetal que dañan al ser humano. Son los siguientes:
1 Grasspea o almorta (Lathyrus sativus)
Se las conoce como 'las gachas de los pobres'. Se puede consumir en harina o con sus granos tostados ('titos'), y su consumo podría desembocar en el latirismo, que es una parálisis muscular. Durante el franquismo se prohibió su venta y a día de hoy se 'cuela' en los supermercados como pienso animal.
A pesar de ello, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) realizó un estudio que derivó en que si la población general consumiera gachas de almorta, el riesgo de latirismo sería "despreciable" siempre que no se superaran los 25 gramos de harina por ración. Aun así, hay personas que tienen mayor dificultad para metabolizar el aminoácido neurotóxico beta-ODAP, y se expondrían a un riesgo mayor.
2 Cassava (Manihot esculenta)
Más conocida como yuca o mandioca. Es la base de la alimentación de aquellas personas obligadas a cultivar suelos áridos, con condiciones de sequía
En ella, la concentración de defensas químicas aumenta proporcionalmente mientras el agua disminuye para lavar los componentes tóxicos. Estos compuestos también provocarían parálisis muscular. Desiré Tshala-Katumbay, otra de las investigadoras, advirtió de que "incluso si es una baja dosis de un producto tóxico, la exposición acumulada tiene efectos a largo plazo".
3 Blighia sapida, del árbol ackee, el árbol nacional de Jamaica
La intoxicación con este vegetal se manifiesta con vómitos, somnolencia, convulsiones, coma e incluso podría acarrear la muerte. Se debe a sus efectos hipoglucemiantes. La mayor parte de casos se dan en invierno, cuando los ariles son aun pequeños y las semillas no están desarrolladas, por lo que es complicado apreciarlo en el exterior de la fruta. La ingestión de este vegetal es peligrosa, ya sean crudos o cocidos.
4 Lichi (Litchi chinensis)
En 2017 se consiguió trazar la relación entre esta fruta y la enfermedad neurológica que ha provocado estragos en los niños empobrecidos de India. Provocan hipoglucemia cuando se consumen en grandes cantidades con el estómago vacío, y deriva en encefalitis: "Los efectos neurológicos adversos de la dependencia alimentaria de componentes de plantas con potencial tóxico constituye un problema de salud mundial significativo", explican los profesionales.
Sin embargo, asumen que a medida que aumente la presión demográfica y se extreme la situación climática, deberemos depender cada vez más de estos cultivos, por lo que se debe investigar cómo podremos procesar estos alimentos sin que causen daños acumulativos.
